jueves, 28 de marzo de 2013

MENOS “TARJETA” Y MÁS SALARIO




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El gobierno le ha ofrecido a los docentes un aumento del 22% en cuotas.

Equivale a un 15-17% al cabo de un año.
Es la “pauta” que quieren extender a muchos otros gremios, tanto estatales como privados.
Todo el mundo sabe, sin embargo, que en 2012 la inflación real no bajó del 25% y que llegó al 30% para muchos productos de primera necesidad.
Haciendo cuentas: nos quieren rebanar en 10 ó 15 puntos nuestra capacidad de compra.
Pero el recorte es todavía mayor, si contabilizamos el impuesto al salario.
En Buenos Aires, lo pagan uno de cada dos maestros.
¿Qué nos ofrece el gobierno a cambio de estas paritarias con cepo?
Un dudoso congelamiento de precios, el cual excluye a los combustibles, el transporte o la vivienda.
Y una “tarjeta” de compras, para bancar nuestros consumos con deudas.
Y pagar intereses bien mayores al aumento de los salarios.
En cambio, a los capitalistas les acaban de ofrecer descuentos e intereses “especiales” para pagar los impuestos que deben.
Con el dinero que ahorren, van a seguir conspirando contra el peso.
Pero los trabajadores no queremos llegar a fin de mes “tarjeteando”.
Queremos un salario que cubra el costo de la canasta familiar. Y que se indexe con la inflación pasada.
Necesitamos abolir el impuesto al salario y asegurar el 82% para los jubilados.
Y reconstruir los hospitales y la escuela pública.
Por todo esto, los docentes de Buenos Aires, Neuquén, Chaco y otros distritos están en lucha.
Lo mismo que los médicos bonaerenses.
Reclamemos a la CGT y la CTA que convoquen asambleas en todos los distritos y sindicatos, para preparar un plan de lucha en serio contra el ajustazo, por paritarias sin techo y contra el impuesto al salario.

jueves, 21 de marzo de 2013

El 24 de Marzo, a Plaza de Mayo



24 de marzo
Provocación oficial contra la marcha

El 24 de marzo se cumplirán 37 años del golpe genocida que encabezaron Videla, Massera y Agosti. El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que agrupa a más de 300 organizaciones de derechos humanos, estudiantiles, sociales, sindicales y políticas -entre las que se encuentra el Partido Obrero-, convoca a movilizar a Plaza de Mayo bajo la consigna central “No a la impunidad de ayer y de hoy”. El llamado levanta, frente al gobierno nacional, las banderas de la lucha por el castigo a los culpables de todos los crímenes contra el pueblo, el cese de la represión de la protesta y el apoyo a las luchas en curso. El acto convocado por Memoria, Verdad y Justicia será la única tribuna independiente que se levantará en el centro político del país. El Partido Obrero concurrirá con todas sus energías.
Provocación oficial
Por su parte, los organismos oficialistas (Familiares, H.I.J.O.S., Abuelas, Madres Línea Fundadora), bajo la tutela de Unidos y Organizados, encabezan una maniobra para bloquear el desarrollo del acto independiente que Memoria, Verdad y Justicia organiza desde 1996. Los organismos cooptados llaman a concurrir este 24 de marzo a un acto en Plaza de Mayo “por una justicia democrática”; es decir, a un acto de apoyo político a las maniobras del gobierno con las que pretende copar el poder judicial, garantizar la impunidad de sus funcionarios y abrir una brecha para reformar la Constitución (re-reelección de CFK). La convocatoria oficialista fue lanzada tardíamente, y convoca en un horario cercano al de MVyJ. Desde el Encuentro MVyJ, estamos denunciando esta patoteada y solicitamos una entrevista con el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, para exigirle todas las garantías para la realización de nuestra marcha.
Las razones para movilizarnos
En primer lugar, reclamamos que los genocidas paguen efectivamente por los crímenes de la dictadura y cumplan sus condenas en la cárcel común, sin privilegios de ninguna especie. Los represores ‘purgan’ sus condenas en ‘prisión domiciliaria’ -en sus mansiones y barrios cerrados-, y se evaden de ella todos los días, mientras los fiscales del Estado miran para otro lado. Los juicios continúan realizándose a cuentagotas: desde 1983 fueron condenados apenas 396 represores, de los cuales tan sólo 55 tienen condenas firmes, y medio centenar resultó absuelto en distintas causas. La lucha por el castigo a todos los genocidas, por los 30 mil detenidos-desaparecidos y por la restitución de su identidad a los chicos apropiados por los torturadores, continúa plenamente vigente.
Este 24 de marzo nos movilizaremos por la condena a prisión perpetua de José Pedraza, su patota y los policías implicados en el crimen de Mariano, y para reclamar que se investigue la participación de funcionarios y empresarios. Esta bandera tiene una prioridad absoluta, ya que el juicio oral culminará en la primera quincena de abril. El desenlace del juicio por Marita Verón está fresco en la memoria. Sólo la movilización popular logrará la condena de Pedraza, aun cuando están reunidas todas las pruebas en su contra.
Nos movilizaremos contra el ‘punto final’ en la causa Amia y por la investigación de la conexión local del atentado, tras 19 años de encubrimiento. En la agenda de este 24 de marzo estará presente la lucha contra la criminalización de la protesta, por la absolución de los delegados del Hospital Garrahan, por el desprocesamiento de los más de 5 mil luchadores perseguidos y por el cese del espionaje oficial y para-oficial sobre las organizaciones populares. También contra el ‘gatillo fácil’: según el último informe de Correpi, se registraron 2224 casos entre 2003-2012 -19 de ellos en protestas sociales- y por la libertad de los presos políticos de Bariloche y Corral de Bustos.
Durante la década de gobiernos K, la impunidad y la represión continuaron vigentes, así como continuaron el pago de la deuda externa, las privatizaciones del menemismo y el apoyo a la burocracia sindical. En el acto convocado por MVyJ, estarán presentes el repudio al ajuste y el apoyo a la lucha de los docentes en defensa del salario.
¡Por una gran movilización a Plaza de Mayo y por una gran columna del Partido Obrero!
Jacyn

Jorge Mario Bergoglio


VATICAN-POPE-MASS-INAUGURATION

Radiografía del nuevo papado

Fue una elección de emergencia. La rapidez con la cual Jorge Bergoglio fue consagrado para ocupar el “sillón de Pedro” buscó sacar a la sucesión de Benedicto del impasse del cónclave, dominado por la situación de colapso de la cúpula vaticana. “La cuestión central (en la ‘santa sede’) es la gobernabilidad”, sostuvo John Allen, el biógrafo del Papa saliente, al explicar la urgencia de los cardenales electores, “tras ocho años de desgobierno”. Una manera elegante de aludir a la masa sin precedentes -sin embargo parcial y opaca- de delitos, crímenes y fraudes que llevó a la renuncia de Benedicto. La oscuridad cubre los “informes secretos” que provocaron la fuga de Ratzinger y que ni siquiera fueron revelados al puñado de 114 cardenales que debían elegir al sucesor. “Ve, Francisco, y repara mi Iglesia en ruinas”, le habría dicho, según la leyenda, Jesucristo a Francisco de Asís varios siglos atrás. Bergoglio, rebautizado Francisco, se ha puesto el manto de bombero.
En las reuniones previas al cónclave, la negativa del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, a entregar los informes secretos a los cardenales electores fue, precisamente, lo que terminó por convencerlos de que la cosa no daba para más. La continuidad del “partido romano” (casi un cuarto del total del colegio de obispos) amenazaba con hacer estallar el burdel vaticano, donde -según los informes negados- opera, entre otros, un llamado “lobby gay”. Los vaticanistas informan que el papable brasileño, Odilio Scherer, quedó liquidado como candidato cuando ensayó una defensa de la labor del IOR (Banco del Vaticano). Las operaciones del IOR se encuentran objetadas por instituciones vinculadas con la Comisión Europea que se dedican al rescate del sistema bancario europeo. El Banco Vaticano estaría en una situación de quiebra, vaciado por operaciones con la mafia, lavado de dinero y negociados de la propia cúpula “romana”.
La descomposición del “partido romano” hizo fracasar al otro papable, un italiano crítico, el arzobispo de Milán Angelo Scola, que era promovido por los obispos yanquis y germanos- aunque quizá con esa propuesta se buscó evitar que Bergoglio se expusiera prematuramente. Algunos especialistas aseguran que el obispo norteamericano Tymothy Dolan maniobró para la designación de Bergoglio desde el mismo día de la renuncia de Benedicto. Había una conciencia clara de que se operaba al borde de un abismo.
¿Kirchnerismo papal?
Por eso es prácticamente unánime la opinión de que Bergoglio tendrá que proceder con cierta audacia. Un teólogo acaba de asegurar que, si no se detiene la descomposición de la curia vaticana, los “monumentales templos del continente pueden quedar convertidos en museos”. Bergoglio está obligado a jugar de rescatista, una tarea imposible para una institución históricamente decrépita.
Cuando Bergoglio, en 2000, se encumbró como jefe del episcopado local, las relaciones sociales se encontraban en proceso de disolución. Carlos Pagni, editorialista de La Nación, consigna que Bergoglio consideró en términos positivos, hace una década, la operación de rescate de los K. Cuando la Argentina capitalista se derrumbaba, Bergoglio convocó a la mesa de “diálogo social”, donde participó la CTA, para sostener al gobierno de Duhalde, que estaba procediendo a una gigantesca confiscación social. Algo recuerda de estos hechos Horacio Verbitsky cuando califica a Bergoglio de “populista” -la misma denominación que Ernesto Laclau, el ‘teórico’ de los K, reserva para el kirchnerismo. El vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, y el jefe del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, califican a Bergoglio de “peronista”. Una vez repuestos de la sorpresa, los K piensan, al revés que el chavista Nicolás Maduro, que la designación de Bergoglio como Papa fue negociada por Néstor Kirchner desde el más allá.
Como Argentina en 2002, Europa enfrenta ahora una poderosa tendencia a la desintegración social y política. El ‘populismo’ de Bergoglio encaja con una de las variantes que podrían llenar el ‘vacío de poder’: el bonapartismo, que casi siempre es en Europa el umbral del fascismo. Bergoglio, quien acaba de confesar su admiración por Claudio Lozano, es partidario del keynesianismo. Pero el keynesianismo supone, en Europa, un repliegue a la autarquía, a la formación de bloques rivales y, por último, a la guerra. El obispo de Roma opera en el cuadro de la gigantesca crisis en Europa y en su entorno inmediato -la República italiana, cuyo nacimiento el papado intentó abortar.
Después de fracasar con un cardenal alemán, que compaginaba con la política del Bundesbank, los cardenales fueron a buscar Papa en la ‘finisterra’, donde termina el mundo. Es una metáfora de la bancarrota de la Unión Europea, la Europa del capital.
Confusión
Pasado el fasto y la pompa que abruman como una inundación, Francesco tendrá que actuar. Por ahora, en los principales puestos vaticanos siguen los hombres del “partido romano”, provisoriamente confirmados. Todos los analistas insisten en que a Bergoglio lo caracteriza la “cautela”, abriendo el paraguas sobre los compromisos que vendrán para conformar su gabinete en el reinado de Roma. Veremos.
En la confusión general, todos reivindican al nuevo Papa, desde represores como Menéndez hasta los clericales ‘progresistas’. Hans Kung, el líder intelectual del progresismo católico, luego de plantear que no esperaba un Gorbachov en el Vaticano, le ha prendido una vela a Bergoglio. Pero Gorbachov fracasó en su pretensión de ‘reforma’ (perestroika), dejando el paso a un gobierno de la oligarquía pseudo capitalista y de los servicios de seguridad.
Donde la confusión campea suelta es en el oficialismo. CFK salió corriendo a Roma, luego de que Moreno advirtiera que “el pueblo está contento”. Debe haber advertido también que CFK deberá buscarse un sucesor, salvo que las intrigas en el Vaticano marchen más rápidas que la crisis del ‘modelo’. Difícilmente, sin embargo, un hundimiento en Europa le ofrezca un respiro a la “Argentina kirchnerista” (sic).
Pablo Rieznik

La pascua de los devaluadores



tapa
Entre la asunción del Papa y Semana Santa, los pulpos financieros e industriales se han lanzado a la faena (nada santa) de correr contra el peso.
El dólar paralelo trepó, en menos de lo que canta un gallo, hasta superar en un 80% al cambio oficial.
La devaluación que quieren arrancar tiene sus beneficiarios.
Los que fugaron dólares durante los últimos años, incluidos los amigos del gobierno y bajo sus propias barbas.
Los monopolios exportadores, que esperan reducir el valor de los salarios que pagan en “moneda dura”.
Las mineras y petroleras, que quieren multiplicar los beneficios de la expoliación del suelo.
La corrida deja ver la impotencia del gobierno y sus aparentes “controles”.
¡Pero los K también esperan sacar lo suyo con un derrumbe de la moneda!
Desvalorizando los salarios y gastos sociales.
Sacando tajada impositiva de la carestía, a través del IVA y otras cargas.
Licuando la deuda pública en pesos, que acumulan la Anses y los bancos oficiales.
En la ‘puja distributiva’, la devaluación del peso inclina la balanza en contra de los trabajadores.
Una devaluación aumentaría los beneficios de los capitalistas, a costa de los que trabajan.
Ninguna devaluación.
Nacionalizar la banca y el comercio exterior.
Investigación y no pago de la deuda usuraria.
Apertura de los libros de las empresas y control de los trabajadores.
Salario mínimo de 7500 pesos, ajustable por la inflación. Ningún tarifazo.
Que las CGT y las CTA convoquen a asambleas en todos los lugares de trabajo, por un plan de lucha para impedir el ‘Rodrigazo’ y arrancar nuestras reivindicaciones.

jueves, 14 de marzo de 2013

24 DE MARZO, A LA PLAZA



  • 24 de marzo de 2012
    Cárcel común y efectiva a los genocidas
  • Perpetua a Pedraza y a todos los responsables 
  • Basta de espionaje oficial
Las razones para marchar en este nuevo aniversario del golpe genocida son muy claras.
Las condenas a los esbirros de la dictadura se producen sólo en cuentagotas.
Sus “afectados” gozan de prisiones domiciliarias.
El aparato represivo, responsable de 30.000 desapariciones, sigue actuando.
El gobierno kirchnerista, que quiso usurpar la lucha de los derechos humanos, no ha sido ajeno a su continuidad.
Por eso, se multiplican los casos de gatillo fácil y los Luciano Arruga.
Por eso, Jorge Julio López sigue sin aparecer.
Por eso, el espionaje oficial -de Aníbal Fernández a Nilda Garré- se ha convertido en política de Estado.
Pero cuando esa represión no fue posible, el trabajo sucio le fue encomendado a la burocracia sindical y sus patotas.
Así fue asesinado Mariano Ferreyra. Así fueron heridos gravemente Elsa Rodríguez y otros compañeros.
La marcha del 24 se desarrollará a pocos días o semanas de que se conozca la sentencia por este crimen.
Vamos a la Plaza a reclamar JUSTICIA POR MARIANO, la condena a prisión perpetua para Pedraza y todos los responsables.
Vamos a la Plaza a exigir el fin del espionaje oficial.
Vamos a reclamar el desprocesamiento de todos los luchadores y la libertad de los presos de Bariloche.
Vamos a marchar en forma independiente de un gobierno que regimenta y reprime a las organizaciones obreras.
Pero con independencia, también, de una oposición tradicional que carga con las hipotecas del indulto, el punto final y la obediencia debida.

Por todo esto, vení con el Partido Obrero el próximo 24.

jueves, 7 de marzo de 2013

Llevemos la docencia a la victoria



marcha-docenteEn la tarde de este miércoles, miles de docentes bonaerenses marcharon al Ministerio de Educación.
Venían de una nueva huelga masiva de 48 horas, el cual paralizó las escuelas de la provincia.
A la misma hora, 9.000 docentes y auxiliares neuquinos marchaban hacia los puentes que unen a esa ciudad con Cipolletti.
Fue una respuesta ejemplar a la política de Sapag, empeñado en quebrar la huelga.
No son sólo ellos: los docentes de Mendoza, de Santa Fe, de Chaco y de Misiones, entre otras provincias, también han salido a la lucha.
Las asambleas de Suteba han rechazado el 22 por ciento que les ofrecería Scioli.
¡Pero esa es la ‘pauta’ de aumento que el gobierno kirchnerista ha fijado por decreto!
Mal que les pese a los Yasky y los Baradel, la huelga de Buenos Aires ha puesto en la picota al gobierno nacional.
Los Scioli, Capitanich y otros son sólo los ejecutores de un ajuste que baja ‘desde arriba’.
Lo mismo vale en Santa Fe para el ‘socialista’ Bonfatti, que enfrenta a los maestros de Amsafe.
La huelga docente es un golpe para todas las burocracias sindicales, oficialistas u opositoras, que han renunciado a una lucha en serio y de conjunto por el salario.
Ello vale también para Moyano y Micheli, quienes apoyan a dos enemigos de los docentes: el primero, a Scioli; a Binner, el segundo.
El reclamo de los maestros desenmascara al ‘modelo’ oficial, el cual quiere perdurar sobre la base de la desvalorización del salario.
Volquemos todo el apoyo para la victoria de las luchas docentes.
Por una huelga general de la docencia, hasta alcanzar los reclamos.
Pongamos a los sindicatos en estado de asamblea, para seguir el camino de los maestros.

Hugo Chávez


chavez-bajo-la-lluviaLa muerte de Hugo Chávez ha provocado, como era previsible, una emoción popular enorme en Venezuela. También ha conmovido a la opinión pública internacional. Es la consecuencia natural de la atención que suscitó en la política mundial durante la mayor parte de su gestión política. Lo mismo ya ha ocurrido en el pasado con otros líderes de naciones de mediano desarrollo, desde el indio Ghandi, Perón, el egipcio Nasser o el indonesio Sukarno, así como también por Fidel Castro durante la segunda mitad del siglo pasado. Este lugar excepcional se explica por la naturaleza universal de los problemas históricos que han dejado al descubierto. Es la expresión del carácter mundial de los conflictos nacionales.
El parto del chavismo se produjo a finales de febrero de 1989, cuando una rebelión popular -el Caracazo- contra el programa fondomonetarista del gobierno que acababa de asumir, bajo la presidencia de Carlos Andrés Pérez, fue masacrada por una represión ejecutada por el ejército. Fue el final del ciclo histórico del nacionalismo civil pequeño burgués, que encarnó durante cincuenta años el partido Acción Democrática. Tres años más tarde, desde las propias fuerzas armadas emergió una reacción contra los represores del Caracazo, bajo la sublevación de oficiales de menor rango, conducidos por Hugo Chávez, quienes esgrimieron un planteo nacionalista. La sublevación sacó de nuevo al pueblo a las calles -aunque de un modo incipiente- y convirtió a ese golpe militar peculiar (contra el gobierno y los mandos de las fuerzas armadas) en una semi-sublevación popular. En la conciencia del pueblo se alojó la idea de que podría contar a su favor con las armas del país. El chavismo no nace de una combinación parlamentaria ni de un enjuague entre camarillas de partido, sino de una conjunción del nacionalismo uniformado con una parte de las masas. El Caracazo y la sublevación del ’92 son el repique de campanas que anticipa el derrumbe del proceso de privatizaciones y endeudamiento que han caracterizado a la etapa neoliberal. Curiosamente, el menemismo habría de debutar cuando en Venezuela se ponía de manifiesto que éste estaba condenado a acabar en crisis semi-revolucionarias.
Nacionalismo
El nacionalismo militar chavista entronca con la historia de su propio país y de toda América Latina. Es el caso de Perón y de los nacionalismos militares, por ejemplo, en Perú (Velazco Alvarado) y en Bolivia (Juan José Torres), a finales de los ’60, los que nacionalizaron a las compañías petroleras extranjeras y las haciendas azucareras -en algunos casos sin indemnización. Todos estos movimientos, como luego el chavismo, hicieron alarde de alguna particularidad de alcance excepcional, en especial en lo relativo a su líder. El caudillismo refleja la escasa diferenciación social del movimiento de masas y el empeño del nacionalismo de presentar al pueblo como un bloque unido por intereses exclusivamente nacionales. Distorsionan, con este procedimiento, las razones históricas de su emergencia: el protagonismo de las masas, que con acciones y sacrificios repetidos, pusieron en evidencia el callejón sin salida de las relaciones sociales vigentes; por último, la conexión de la crisis social y política en un país con la declinación histórica del conjunto del sistema nacional dominante. La pretensión de representar a la nación o el slogan de la unidad nacional apuntan a justificar el sometimiento político de la clase obrera a lo que se bautizaría “la comunidad organizada”. Es la justificación ideológica del maniatamiento de los sindicatos por parte de una burocracia integrada al Estado.
El movimiento nacional -civil o militar- es una expresión del cepo que la dependencia del capital financiero internacional pone al desarrollo de las fuerzas productivas en los países de la periferia capitalista. Es la expresión de una lucha por defender la parte del ingreso nacional en los recursos que genera el conjunto de la economía mundial. El chavismo no se limitó a utilizar la renta petrolera de Venezuela para el desarrollo de programas sociales de gran alcance; antes de esto, chocó en forma abierta con el capital internacional y sus agentes internos para evitar la internacionalización de PDVSA, la empresa estatal de petróleo, a manos de las bolsas extranjeras. Esta crisis fue la razón que impulsó el golpe militar que volteó a Chávez, en abril de 2002, y el sabotaje petrolero a finales de ese año. En esas fechas, el precio del barril de petróleo todavía se encontraba apenas por encima de los diez dólares, de modo que no es cierto que en la crisis jugara un papel determinante la captura de la renta minera extraordinaria que surgiría luego, debido al alza internacional de precios. La movilización popular que derrotó al golpe de abril y luego al sabotaje petrolero fueron los ’17 de Octubre’ del chavismo, el cual ya se esbozó con el levantamiento de 1992. Una ironía: Hugo Chávez despidió a las masas que se habían movilizado para liberarlo del golpe fascistoide con una llamada a “volver a casa”.
Chavismo y relaciones de propiedad
La derrota del golpe ‘cívico-militar’ convirtió a las fuerzas armadas en chavistas, una consistencia que atravesó la prueba del sabotaje petrolero. El arbitraje político de Chávez encontró en la chavización de las fuerzas armadas un asiento sólido. Este maridaje se fortaleció cuando Chávez resolvió a su favor un enfrentamiento con el general Baduel, el paracaidista que lo rescató en 2002 y que luego se convirtió en la autoridad máxima del ejército. Otra cosa importante es que, incluso en el momento más recio del sabotaje petrolero, la banca internacional no interrumpió el financiamiento a Venezuela, ni Chávez dejó de pagar la deuda externa. Por eso, la nacionalización de algunos bancos -una medida fundamental para cualquier transformación social y para la industrialización- no se produciría hasta muy recientemente, cuando -irónicamente- el Banco Santander consiguió ser comprado por el Estado para hacer frente a la crisis bancaria internacional con el dinero de la jugosa indemnización. En los momentos más duros de sus enfrentamientos recíprocos, el capital financiero internacional tuvo muy claro que el chavismo no tenía interés en romper con las Bolsas, ni era -mucho menos- enemigo de la propiedad privada. Las nacionalizaciones generosamente indemnizadas pierden su contenido anticapitalista, donde el Estado canjea dinero fiscal por capital, y el capital se canjea en dinero privado.
La propaganda antichavista, en especial la del sionismo, imputa a Chávez intereses siniestros a su alianza con Irán. Se trata de otra cosa: el eje Venezuela-Irán es fundamental para contrarrestar la presión de Arabia Saudita y los emiratos del Golfo, instigados por las petroleras anglo-franco-yanquis para que la Opep reduzca los precios del petróleo. Chávez y los ayatollahs defienden la parte de sus países en el ingreso económico mundial -incluso si esto perjudica a naciones no petroleras de la periferia. En compensación, Chávez ha otorgado a varias de ellas precios preferenciales, por lo que ha fortalecido con ello la autoridad de Venezuela en la disputa energética.
El chavismo proclama un “socialismo de siglo XXI”, pero es un socialismo de reparto parcial de la riqueza social, no de la transformación del capital en propiedad pública, ni del Estado en dirección colectiva de las masas. La llamada “redistribución del ingreso” ha mejorado considerablemente, a partir de niveles miserables, pero ese ingreso sigue siendo el de la renta petrolera. Chávez ha procedido a numerosas nacionalizaciones, las principales a cambio de indemnizaciones generosas para los grandes capitales: Verizon, la norteamericana de telecomunicaciones; Sidor, la siderúrgica de Techint, pagada con extrema generosidad; lo mismo las cementeras del mexicano Slim. En el campo no ocurrió lo mismo, porque se comprobó que los títulos de propiedad de los expropiados eran fraudulentos. Estas nacionalizaciones no respondieron a un plan; fueron improvisadas por la propia crisis. La planificación requiere el concurso consciente del proletariado, su independencia política de clase. Por ejemplo, cuando faltó cemento para los planes de vivienda o cuando el gobierno no logró conciliar el choque de Techint con los obreros de Sidor, se nacionalizaron las cementeras y las siderúrgicas -pero no cambió, por eso, en forma sustancial la producción de unas y otras, sino la importación. Los grandes capitales hicieron los petates cuando concluyeron que no les interesaba el escenario económico prevaleciente. Pero Venezuela no se transformó en país industrial; sigue siendo monoproductor de combustible. La redistribución de ingresos se hizo con la caja de PDVSA, la cual se encuentra muy endeudada y con un fuerte desequilibrio económico debido al congelamiento del valor del bolívar en un contexto inflacionario. Los límites de PDVSA se manifiestan en el lugar protagónico del capital extranjero (con la única exclusión de Exxon) en la explotación de la Franja del Orinoco. La crisis de PDVSA es la razón principal de la decisión reciente de devaluar el bolívar fuerte (darle más moneda nacional por dólar exportado).
Al igual que las experiencias nacionalistas del pasado, la de Venezuela ha fracasado en el objetivo de asegurar un desarrollo nacional autónomo. Esto no es posible en el estadio de declinación del capitalismo mundial. Pero del mismo modo, Venezuela emerge de esta experiencia con un Estado más centralizado, con el retroceso relativo de los sectores más parasitarios del capital nacional y, por sobre todo, con una presencia más activa de las masas. Cualquier cambio de frente del proceso económico contará con estos factores como herramientas de trabajo.
Perspectivas
El chavismo ha combatido el desarrollo de un sindicalismo independiente. El Código de Trabajo introduce conquistas importantes para trabajadores tercerizados, pero impone el arbitraje obligatorio y la facultad del Presidente para decidir la legalidad de cualquier huelga. Las paritarias no se convocan cuando vencen los convenios; los salarios en la gran industria no han mejorado. Hay una estatización de los sindicatos.
La muerte de Chávez bloquea la posibilidad de que las masas de Venezuela agoten la experiencia política con su tentativa nacionalista. Las críticas o decepciones que pueda provocar la nueva gestión dejarán a salvo a esta experiencia histórica tomada en su conjunto. Desde el punto de vista del desarrollo de la conciencia de clase, la muerte de Chávez representa un bloqueo.
La muerte de Chávez crea, objetivamente, una crisis de régimen político, el del poder personal. Los sucesores deberán encontrar una salida alternativa. Gran parte del círculo que gobierna representa lo que el mismo pueblo chavista llama la “derecha endógena”. Una alternativa es que, luego de las próximas elecciones, el sistema político se ‘kirchnerice’ (algo irónico cuando se acusa a los K de ‘chavizarse’). Consistiría en una cierta parlamentarización del sistema en detrimento del verticalismo actual y de las organizaciones paralelas a las oficiales -como es el caso de los consejos comunales. El chavismo no está unido por un programa ni es homogéneo en términos sociales; aunque bullen las críticas en su seno, funciona como un aparato de Estado e incluso paraestatal. El nuevo gobierno deberá hacer frente, sin la autoridad de Chávez, a la desestabilización económica que crece y a devaluaciones aún mayores de las monedas. Sería un ajuste sin anestesia, en medio de un cambio de régimen. La última devaluación fue presentada por el equipo actual como una decisión que Chávez habría tomado en La Habana. Existe una fuerte crítica interna a la gestión distorsionada de la información sobre la enfermedad de Chávez, la que se ha interpretado como funcional al equipo que está al mando.
Después de las nuevas presidenciales, deberán tener lugar las elecciones municipales, las cuales han sido postergadas varias veces. Aquí, la oposición de derecha podría incrementar su representación. La división de la derecha, como lo observó hace poco Diosdado Cabello -presidente de la Asamblea nacional y presumible líder de la ‘derecha endógena’- “ustedes están más divididos que nosotros”. Es cierto. Acicateada por el uribismo colombiano, por los republicanos de Estados Unidos y por financieros venezolanos, una minoría activa impulsa la desestabilización. Parece encabezarla el alcalde de Caracas, Ledezma. Capriles sería la cabeza de la fracción conciliadora. En esta crisis de conjunto, las fuerzas armadas constituyen la carta de reserva para bloquear una disgregación política.
Se ha hablado hasta el hartazgo del liderazgo continental de Chávez. Cuando se mira con más cuidado es ese liderazgo el que operó, al menos en los últimos años, a la sombra del empuje de las mineras y contratistas brasileñas, las que han impuesto su agenda a través del ‘gobierno de los trabajadores’ de Lula y Dilma Roussef. La Unasur es un satélite de la diplomacia brasileña. Desde las ‘reformas’ en Cuba a las negociaciones con las Farc o los acuerdos con Irán, el operador fundamental ha sido Brasil, no Chávez -o sea la Bolsa de San Pablo (un santuario de los grandes bancos de inversión). No es casual que el Banco del Sur haya muerto a manos de los intereses del BNDES -el banco de desarrollo de Brasil (el cual financiará las obras hidroeléctricas de las contratistas brasileñas en la patria chica de CFK).
Se ha creado una situación nueva en América Latina. El desafío principal que ella representa es para la izquierda, la que es marginal a todo este proceso.
Sin embargo, debería ser la protagonista histórica principal. Debería abrirse un debate continental para caracterizar esta nueva situación y sacar de ella todas las conclusiones revolucionarias.

jueves, 21 de febrero de 2013

Una campaña de izquierda a lo largo y ancho del país


campaña frente de izquierda mar del plata editorial

Por donde se lo mire, 2013 arrancó como un año de intensa lucha política. Se desarrolla en un marco de movilizaciones fundamentales, como la del 22 de febrero, aniversario de la masacre de Once; las huelgas docentes; la convocatoria al repudio a toda la red de encubrimiento del atentado a la Amia, el 27 siguiente; y los reclamos sindicales por las paritarias y el impuesto al salario. Hay un acuerdo general en que a la izquierda se le presenta un desafío de envergadura, que puede proyectarla al primer plano de las alternativas políticas. Solamente los sectarios, con pasión por el ombligo, o los oportunistas, que siguen a quien les ofrezca una candidatura ‘expectable’, se juegan a perder la apuesta.
Las crisis provinciales están a la orden del día. Scioli contrae deuda para pagar salarios y su ‘compañero’ del Ministerio de Economía de la Nación lo denuncia por llevar a la provincia al ‘defol’, mientras lo sabotea para que la profecía se haga realidad. El distrito bonaerense está sentado en un volcán. Por su parte, CFK cumple con las amenazas que profirió contra los docentes, cuando inauguró las sesiones del Congreso en marzo pasado, y les congela las paritarias por decreto. Los partidos y coaliciones de este régimen político discuten los candidatos para octubre, en medio de una situación convulsiva para la cual son incapaces de ofrecer otra salida que un ‘Rodrigazo’.
Todos los frentes patronales se preparan para la campaña electoral en medio de disputas enormes -en primer lugar el propio gobierno, que debe decidir si derriba al gobernador de Buenos Aires para conseguir una lista del propio palo en la provincia, que le permita reunir los dos tercios para la re-reelección. Sin embargo, se puede encontrar con la paradoja de que si se impone en ‘la interna’, pierda en la general.
En la tienda centroizquierdista, la UCR, el FAP y Proyecto Sur anunciaron la intención de concurrir a una interna común, para dirimir la candidatura a senador entre Solanas y Terragno.  El acuerdo derriba para siempre a Solanas como un representante antiimperialista. En el mejor de los casos, se convertiría  en el mascarón de proa de un sector de la política tradicional; gane o pierda, pondría bandera de remate al slogan que proclamaba la posibilidad de un mundo diferente. La izquierda seguidista enfrenta un dilema en el que se juega su existencia.
Llamamos a todos las organizaciones y militantes que se reconozcan en la izquierda, a que rompan con las coaliciones patronales o pro-patronales, a que abandonen el cadáver de los frentes electoreros, y se sumen al Frente de Izquierda que lucha por el gobierno de los trabajadores, la unidad socialista de América Latina y la unidad internacional de la clase obrera.
Una campaña fuerte de la izquierda
Nuestro partido advirtió muy temprano que las elecciones de 2013 abrían un campo político fértil -abonado por la elección de 2011, las luchas junto al movimiento obrero y por la gran campaña por la condena de la burocracia sindical que mató a nuestro compañero Mariano.
Fue completamente acertado el pronóstico de que el lanzamiento de la campaña electoral nos colocaría como una referencia política en las luchas y en las crisis. El Frente de Izquierda adoptó, en 2011, un acuerdo político que tiene ahora más vigencia que entonces -por eso debe largarse a la campaña sin peros ni remilgos. Nuestro partido multiplicará, en esta dirección, su agitación política, con recorridas y actos públicos. Es necesario que todas las provincias y todos se lancen al ruedo con fuertes iniciativas: asambleas abiertas (fabriles, sindicales, estudiantiles, populares) que discutan nuevas reivindicaciones populares y deliberen sobre nuevos y mejores métodos de la campaña.

MASACRE DE ONCE MARIANO FERREYRA Los mismos responsables



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Este viernes 22, una gran concentración reclamará justicia por las 52 víctimas de la masacre de Once.
En la mañana de ese día, la querella del Partido Obrero exigirá condenar a los asesinos de Mariano Ferreyra, que son también los agresores de Elsa Rodríguez.
El hilo conductor entre estas dos causas es muy claro.
La asociación de los privatizadores, la burocracia sindical y el poder político, a costa de los trabajadores y usuarios.
Después del crimen de Mariano, todos ellos siguieron en sus puestos, bajo el encubrimiento oficial.
Un año y cuatro meses después, los Luna, Schiavi y Cirigliano provocaban la masacre.
Una intensa movilización popular los puso en el banquillo, al igual que a Pedraza.
Pero en uno y otro caso, los intereses sociales que llevaron al crimen siguen tramando la impunidad.
Para dejar a los empresarios sin condena, o con responsabilidades menores.
Para no juzgar a los articuladores políticos del vaciamiento ferroviario y la explotación a los trabajadores, como De Vido o Tomada.
O del encubrimiento policial en el crimen de Mariano, como Aníbal Fernández.
Y,  sobre todo, para dejar a salvo al régimen de las concesiones privadas y la tercerización laboral.
Los Macri y otros, viejos apañadores de la patria contratista y la precarización del trabajo, no tienen ninguna autoridad para subirse al carro del inmenso reclamo popular.
El 22 a la mañana, vamos a Tribunales para apoyar los pedidos de condena a Pedraza y su patota.
El 22 por la tarde, nos sumamos a la marcha por las víctimas de Once.
Llevemos a la victoria estas dos grandes luchas.
Perpetua a Pedraza y a todos sus cómplices.
Fuera los vaciadores capitalistas y la burocracia sindical del sistema ferroviario. Por su reestatización, bajo la gestión directa de los trabajadores.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Jorge Altamira en "La voz de todos" 10 de febrero por América 24


Santa Fe: el FAP y los K son cómplices



La Santa Fe del boom sojero ha mostrado su contracara. Los 24 asesinatos en lo que va de 2013 (y 182 en todo 2012) tienen un telón de fondo: zonas enteras de Rosario y otras ciudades sumergidas en la marginación, miseria y desocupación son el escenario de guerras constantes entre bandas narcos. En Rosario, para vigilar las casas de venta de droga en los barrios, los narcos pagan 150 pesos por día.

Barrios populares de Rosario, como La Tablada, Las Flores o Nuevo Alberdi hace tiempo que ya no están bajo la órbita del gobierno. Directivos de escuelas primarias han reconocido que narcos de la zona han colaborado para arreglar el deterioro edilicio, del cual el gobierno no se ocupa.

Quién las parió
Las inversiones del capital sojero en Rosario y otras ciudades sólo han servido para agravar las desigualdades sociales. Se han propagado las megatorres y emprendimientos de lujo, mientras 80 mil viviendas se encuentran ociosas y 150 mil trabajadores viven en los llamados “asentamientos irregulares”.

Pero los narcolavadores recibieron en Rosario otro fuerte espaldarazo: el impulso al juego privado. La intendencia ‘socialista’ habilitó el megacasino del empresario “K” Cristóbal López. El juego privado es el eje de negocios “anexos”: la trata de personas y la prostitución. La implantación de las bandas narco no se hubiera producido sin el amparo del Estado, del poder político y del aparato policial. A varios meses de la destitución del jefe de policía, Tognioli, por sus vinculaciones con el narcotráfico, está siendo investigado su reemplazante, Cristian Sola, junto a 70 policías por enriquecimiento ilícito.

El kirchnerismo se ha servido de esta crisis para lanzar una embestida política sobre el FAP. De Vido anunció partidas presupuestarias para todas las intendencias locales dispuestas a alinearse con los K. El oficialismo nacional organizó una marcha de intendentes y presidentes comunales a la gobernación, para reclamar “un plan de seguridad”, a pesar de que este tampoco existe en la jurisdicción nacional. Las redes de trata se concentran en los pequeños municipios del interior provincial, al igual que el aterrizaje cotidiano de avionetas con carga de toneladas de droga.

Tanto el FAP como los K ofrecen la salida de robustecer el descompuesto aparato policial y militarizar los barrios. El FAP exige que se forme “un FBI argentino” contra la droga. Los K plantean “plan contra la inseguridad” al estilo Brasil, donde dominan los ‘escuadrones de la muerte’. En México ya hay una guerra sin precedentes entre bandas encapuchadas del ejército (infiltrado por narcos) contra las bandas de narcos (infiltradas por la DEA y la CIA). En medio de esta gravísima crisis social y política, planteamos:

1) el empadronamiento de los desocupados y la formación de bolsas de trabajo para la obra pública, que se encuentra paralizada por completo;
2) la urbanización de las barriadas y un plan de viviendas populares, gravando al gran capital instalado en la provincia (las 120 industrias de facturación millonaria de Santa Fe ni siquiera pagan ingresos brutos);
3) no a la militarización de los barrios; juicio y castigo contra los asesinos de los militantes populares -los tres pibes de la Darío Santillán-; investigar la complicidad policial y juicio y castigo a todos los jefes de policía vinculados;
4) apertura de todos los registros y actividades policiales; por asambleas en los barrios para llevar adelante una acción de combate político al narcotráfico.
Llamamos a la juventud y a los trabajadores a organizarse políticamente en oposición a los partidos que han gobernado el país y la provincia en complicidad con el narcolavado.

Damián Blanco

EL “CONGELAMIENTO” ES UN FRAUDE

El “congelamiento” de precios pactado entre el gobierno y los supermercadistas ‘hace agua’ desde el vamos.

Se produce luego de la escalada infernal de precios en enero, que equivale a un 30% anual.

Los supermercados condicionaron el acuerdo a que “los proveedores no les aumenten los precios”.

Los super ya tomaron sus recaudos: dejaron en suspenso promociones y descuentos.

El “acuerdo” es una pantalla para forzar a los sindicatos a pactar aumentos salariales por debajo de la tasa de inflación.

Lo que quedará efectivamente congelado es el poder adquisitivo del salario en los niveles del año pasado.

Los K quieren ‘congelar’ una inflación que, sin embargo, no reconocen.

Los dirigentes de la CTA y CGT opositoras han denunciado que estamos ante una maniobra contra las paritarias.

Pero presentan como respuesta una ‘marcha’ a mediados de marzo.

Al control de precios que no controla nada, oponemos un plan efectivo contra la carestía.

En primer lugar, cesar el pago de la deuda externa usuraria y nacionalizar los servicios públicos, para que cese la malversación de los subsidios por parte de los concesionarios.

Derogación de los impuestazos y tarifazos.

Que se abran los libros de todas las grandes empresas y se establezca un control obrero de sus operaciones.

Abajo el impuesto al salario. 82% móvil, por paritarias libres.

Que se convoquen a asambleas en sindicatos y empresas.

jueves, 10 de enero de 2013

Regalo de reyes: más carestía



El gobierno suele acusar de la inflación galopante a las “corporaciones monopolistas”.
Las mismas a las que dejó aumentar los precios de los alimentos en un 40 por ciento, durante 2012.
La oposición de los Macri, Binner o De la Sota acusa de la inflación al gobierno.
Pero ellos disponen impuestazos y tarifazos allí donde gobiernan.
Trenes, colectivos y peajes inauguraron 2013 con aumentos de marca mayor.
El derechista Macri hará lo propio con el subte, que acaba de transferirle el gobierno K.
La “nueva” YPF cierra sus acuerdos con petroleras extranjeras en base a brutales aumentos en la nafta y en el gas.
Estamos ante una gigantesca transferencia de riqueza (de los trabajadores, consumidores y jubilados) hacia los monopolios capitalistas y el Estado que los sostiene.
Está claro, entonces, que los “alertas” del gobierno y los opositores tradicionales respecto de la inflación se deben a los aumentos que ellos mismos promueven.
El “grito en el cielo”, en cambio, apunta a atenazar el salario de los trabajadores de cara a las próximas paritarias.
Según la Universidad de Rosario, la canasta familiar ya llegó a 7.646 pesos.
Muy lejos de los 3.000 que percibe el 70 por ciento de los que trabajan.
El gobierno y las cámaras patronales se aferran a un techo del 20 por ciento de aumento para el año 2013, cuando la inflación difícilmente baje de un treinta por ciento.
Pero ¿qué decir de los compañeros precarizados o en negro, quienes soportan la carestía infernal sin recibir un peso de aumento?
O los desocupados, que sobreviven con una asistencia social también “ajustada” y congelada.
La crisis social que asoma detrás de esta orientación anticipa un 2013 de luchas y definiciones políticas.
Preparemos la lucha por paritarias sin techo, por 7.600 pesos de básico y el fin de la precarización laboral.
Opongamos a los gobiernos de la carestía y el saqueo al salario una alternativa política de izquierda.

Acindar: gran reacción ante despidos



Desde hace un par de años, los trabajadores de colada continua de la acería de Acindar, en Villa Constitución, venían reclamando la categoría A que por convenio les corresponde. Dicha negociación llega a su punto de crisis cuando la empresa se negó a otorgar esta categoría sin antes absorber adicionales que los operarios tienen por ciertas tareas de sus puestos. Debido a esta negativa, se decidió iniciar un quite de colaboración y la empresa comenzó a tomar represalia.
Tres obreros fueron citados en las oficinas que se encuentran fuera de la empresa, a la cual fueron junto a miembros de la comisión interna y delegados del sector, para informarles de sus despido.
Los trabajadores realizaron asambleas en los diferentes sectores de la acería, las que resultan en un apoyo rotundo de los compañeros, por lo que se paró la producción por completo.
Ante la decidida acción de los trabajadores, la empresa comunicó que a cambio de poner en funcionamiento los hornos y levantar la medida de colada continua, se reincorporarían a estos tres compañeros. Después de estar “cinco horas despedidos”, los compañeros volvieron a ingresar a planta.
Una gran victoria de los trabajadores frente a los atropellos de la patronal que, sin embargo, dejó pendiente el reclamo de colada continua con una medida en suspenso, hasta que los trabajadores retomen sus tareas luego de las vacaciones (la planta parará por reparación anual desde el 24/12/12 al 16/1/13).

Jorge Villa

La expropiación de Naranpol



El Senado de Santa Fe convirtió en ley un proyecto de expropiación de la planta que fabricaba las gaseosas Naranpol, para su “uso temporal y a título oneroso”. La planta será operada por los trabajadores que conformaron una cooperativa para su funcionamiento
El “uso temporal” tiene un período máximo de dos años. Después de ese lapso, los trabajadores tendrán que pagarle al Estado en dinero o en especie los bienes de la cooperativa, para el resarcimiento económico de sus dueños originales.
Los trabajadores de Naranpol han dado una dura lucha por defender su fuente de trabajo, protagonizando movilizaciones y acampes. Fueron abandonados por la burocracia del gremio de Aguas Gaseosas y también por el gobierno del Frente Cívico, que siguió en Naranpol la misma línea de desangre que llevó en Lavadero Virasoro, la Fundición Martínez o el desguace de Malhe y Paraná Metal. Los trabajadores de Naranpol fueron rodeados por la solidaridad de las organizaciones populares.
Después de un largo período de dilaciones y promesas incumplidas, han logrado esta reapertura, que habilita la vuelta al trabajo de unos 90 compañeros de los 470 originales de la planta. Todavía tienen pendiente una decisión del Ministerio de Trabajo de la Nación para obtener subsidios para los trabajadores (Repro) y para la cooperativa, los que permitan comprar los insumos necesarios para empezar a producir.
Defendemos la lucha de los obreros de Naranpol. Reclamamos la garantía de un salario de convenio de parte del gobierno provincial hasta que la producción garantice abonarlo y la expropiación definitiva sin título oneroso de la cooperativa.

Juan Ferro

Sumate a una alternativa de izquierda en 2013



A  nadie se le escapa que Argentina se encuentra condicionada por contradicciones insostenibles. Una carestía de más del 30 por ciento al año demuele los ingresos de los trabajadores. Un déficit fiscal, del orden de los 100 mil millones de pesos, no encuentra otro financiamiento más que el de los fondos de la Anses y la emisión del Banco Central (una deuda que jamás será cancelada), lo que ha dado lugar (por lo cual es, hasta cierto punto más grave) a la imposición permanente de un impuesto a los salarios. Esta misma crisis fiscal ha llevado al abuso extremo de hurtar tres puntos del ajuste semestral a los jubilados, quienes en un 70 por ciento recibe menos de 1.900 pesos al mes. Una importación de petróleo y gas por 12 mil millones de dólares, resultado de un gigantesco vaciamiento energético, arrasa con las reservas internacionales y ha forzado al gobierno a establecer un ‘cepo cambiario’, el cual ha provocado una enorme devaluación del peso. Un 35 por ciento de los trabajadores se encuentra en negro y son aún más los tercerizados y precarios, lo que significa salarios menores y una carencia de protección previsional y sanitaria. Un 70 por ciento de la masa laboral gana en promedio 3.000 pesos al mes; la desocupación no es ‘de un dígito’ (como propalan los punteros del oficialismo), sino de alrededor de un 15 por ciento de la población activa -una vez que se incluya ahí a los que trabajan en los planes sociales. Con la subocupación, el desempleo real supera el 20 por ciento. En 2012, la población ocupada en empleos reales cayó en 300 mil personas. La deuda pública (con los acreedores internacionales, la Anses, el Banco Central y el Nación) pasó la línea de los 200 mil millones de dólares, sin contar los intereses. Esto significa un aumento del 40 por ciento, luego de una década de ‘desendeudamiento’.

Crisis política
Estamos frente a algo más que al enésimo fracaso de una tentativa ‘nacional y popular’. El proyecto formulado por Néstor Kirchner -”reconstruir la burguesía nacional”- se ha consumido en una masa irrecuperable de subsidios, en la formación de un ‘capitalismo de amigos’, en el vaciamiento energético y en una descomunal corrupción. El llamado de socorro al pulpo de Rockefeller, la estadounidense Chevron, es un testimonio del derrumbe de la pretendida ‘recuperación de soberanía’ y la confesión expresa de que la estatización parcial de YPF no es otra cosa que una reprivatización.

Es falso lo que dicen los pseudo opositores -quienes han gobernado y hundido al país en las gestiones pasadas- de que la catástrofe actual es la consecuencia exclusiva de ‘una mala gestión económica’. Es, por sobre todo, una expresión de la bancarrota del capitalismo, cuyo alcance es mundial. No hay que olvidar que ‘la gestión K’ fue, en su comienzo, una respuesta a la bancarrota de 2001/2, cuyo epicentro fue mundial (la crisis de Asia y Rusia, en 1997/9; la norteamericana, en 2000/2; la brasileña -fulminante-, a partir de 1999). La gestión K es una copia de la gestión Obama o de la gestión Merkel: emisión de billones y billones de dólares y de euros para rescatar a un capital quebrado y subsidiar una fracasada ‘recuperación económica’. Centenares de millones de desocupados y jubilados están pagando en el mundo la factura del rescate capitalista. La ‘mala gestión K’ es un producto derivado de las contradicciones insuperables que plantea la crisis capitalista.

Nosotros, la izquierda, nos plantamos no solamente frente a una crisis de gobierno, sino frente a una crisis de sistema.

Quién es quién
Esta es la diferencia fundamental que nos separa de la pseudo oposición representada por los Binner, Macri o De Narváez, o de la que pretende encarnar Scioli desde el oficialismo. Incluso de ‘Pino’ Solanas, quien aboga por un frente con un agente asumido del gran capital agrario -como lo es Hermes Binner.

Más prosaicamente: ¿quiénes son los responsables de los aumentos siderales del ABL, los impuestos a la vivienda, las tasas municipales o las tarifas del transporte? ¿No son los Binner, Macri, De la Sota y la ristra de gobernadores oficialistas? ¿No son ellos mismos los que aumentan en forma vertiginosa los endeudamientos de las provincias con bonos que se ajustan al dólar? ¿No es esta deuda creciente la que permite sacar capitales del país y la que convierte una deuda interna en una deuda internacional?

Esta pseudo oposición se divide en dos bloques: el ‘centroderecha’, que plantea un retorno al menemismo, y el ‘centroizquierda’, que quiere reconstituir la Alianza. Hugo Moyano, que alguna vez dijo que debían gobernar los trabajadores, fogonea una alianza con De Narváez y De la Sota. La burocracia sindical, ella misma empresaria, se alinea con los partidos capitalistas que ya han fracasado en forma reiterada. En el centro del programa de estos dos bloques hay un punto de fierro: un violento ‘ajuste’ contra los trabajadores para viabilizar una megadevaluación del peso. ¡Es el camino que ya recorre el gobierno!

Nosotros, la izquierda, decimos: está en juego, en la presente crisis, un nuevo giro estratégico de la burguesía nacional, cuyos platos rotos pagarán (y ya están pagando) los trabajadores. Es necesaria una acción autónoma de las fuerzas del trabajo y de la juventud para desbaratar estos planes. Asimismo, la posibilidad de una acción política autónoma de los trabajadores no pasa por la burocracia sindical o sus voceros, sino por la unión de los trabajadores con la izquierda que lucha y organiza los lugares de trabajo y los espacios de la juventud.

Elecciones y luchas
Las elecciones de 2013 están marcadas como punto de definición de la presente crisis política. Este hecho nos plantea lanzar desde ya la campaña electoral de la izquierda, para que las elecciones no sean una disputa entre los mismos perros con distinto collar. También para que las mismas sirvan para abrir paso a una nueva alternativa histórica. Los trabajadores tampoco esperan las elecciones con los brazos cruzados, como lo demuestran las movilizaciones de 2012 y la primera huelga general contra el gobierno K. ¡No pueden tampoco paralizarse, cuando la inflación es galopante, se suman tarifazos e impuestazos, y el gobierno quiere reglamentar las paritarias más de lo que ha hecho en los años previos! Los sectores populares más vulnerables han iniciado acciones desesperadas (saqueos a supermercados) ante el derrumbe de los planes sociales y las disputas de los intendentes y gobernadores oficialistas. Este protagonismo obrero y popular refuerza la importancia estratégica de las elecciones de 2013. Nosotros, la izquierda, planteamos insistentemente -en contraste con el inmovilismo o las acciones aisladas, y con la política de subordinación de las burocracias a los partidos de la pseudo oposición- un plan de lucha. No solamente esto: ¡planteamos intervenir en estas luchas como una alternativa política actuante y no como un factor de presión sindical! Uno de los factores más importantes para conseguir la victoria de las luchas que jalonarán 2013 es la conciencia política con la que participen en ella una masa cada vez mayor de trabajadores.

Iniciamos esta campaña electoral, también, para sacudir el inmovilismo o la vacilación que existe en las filas de la izquierda, incluso el apoliticismo. Toda crisis plantea una cuestión de poder. La izquierda no puede ignorarla: tiene la obligación de determinar su política frente a esta cuestión. La campaña electoral de 2011 sacó a la izquierda de la marginalidad política, pero aún estamos lejos de ocupar el centro del escenario -incluso cuando nuestra influencia crece a pasos firmes en los lugares de trabajo y de estudio, en los movimientos ambientales y de la cultura, así como en sindicatos y organizaciones masivas. El año 2013 plantea la posibilidad de una revolución política en el tablero nacional, si la izquierda se empeña a fondo en el desarrollo de una campaña autónoma, estrechamente ligada a los trabajadores y a la juventud. Esa revolución política -convertir a la izquierda en un movimiento de masas- es la que convertirá a los trabajadores en una alternativa de poder.

VENI CON NOSOTROS, LA IZQUIERDA.

NESTOR PITROLA, candidato a diputado por la Provincia de Buenos Aires

JORGE ALTAMIRA, candidato a diputado por la Ciudad de Buenos Aires.

Arte y política para exigir justicia por Mariano


Gran jornada cultural en Capitán Bermúdez – Santa Fe

El sábado 29 de diciembre inauguramos en medio de una jornada artística el mural de Mariano Ferreyra, en la Plaza Independencia, con más de 250 personas, que acompañaron la actividad hasta altas horas de la noche. La iniciativa fue presentada por nuestra compañera Jorgelina Signa, concejal del PO.

El proyecto de mural fue presentado en el Concejo Deliberante de la ciudad en octubre, luego de la negativa del Bloque del Frente Cívico y Social a votar una declaración política por el pedido de justicia para Mariano Ferreyra y la colocación de una placa en la estación del ferrocarril. La votación por unanimidad del proyecto de mural se dio en uno de los momentos de mayor movilización popular a nivel nacional en medio del juicio contra Pedraza. Junto a ello, se destacó la participación de las organizaciones de la región que marchaban por sus reivindicaciones y presionaron para la votación favorable. Estos dos elementos lograron torcerle el brazo al Frente Cívico y Social.

Una dura batalla

La solidaridad de los vecinos, que aportaron herramientas para limpiar la plaza, el cuidado del mural de los jóvenes en la noche previa a la inauguración, el alumbrado realizado por los obreros municipales, los comerciantes que se sumaron aportando un generador, la provisión de una pantalla para proyectar videos realizado por una docente, el traslado de elementos necesarios para la organización de la jornada realizado por los obreros de la construcción, los autos de los estudiantes de la zona que se pusieron al servicio del festivas artístico junto con la actitud solidaria y de difusión de los periodistas independientes de la ciudad tributaron para doblegar a la política reaccionaria y de boicot llevada adelante por el Frente Cívico y Social en toda la preparación de la jornada cultural.

La amplitud que destacamos en la jornada es producto de la fuerte batalla política que venimos dando desde la bancada. La figura de Mariano y el pedido de Justicia unificaron en un mismo día y lugar todos los sectores y organizaciones que lucharon durante el año y encontraron en la bancada un móvil para hacer sentir sus reclamos y llevarlos al Concejo. Expresión de ellos fue la presencia de la Mesa Coordinadora de Jubilados de Capitán Bermúdez, los obreros municipales contratados, la organización Semilla de Futuro, los vecinos que se movilizaron alrededor de las obras públicas -vecinos de barrio Batallan, Villa Cassini-, los vecinos de Barrio Copelo, que vienen desarrollando una intensa lucha por el cierre de la cava contaminante.

Los padres de Ramiro Burgueño, un joven obrero asesinado por la precarización y la flexibilización laboral en Vicentín, los trabajadores del Hospital Eva Perón, representantes de la Comisión Directiva del Sindicato Químico de San Lorenzo se hicieron presentes en la jornada. El Sindicato Químico Papelero de Andino hizo llegar la adhesión.

Los artistas

La trascendencia de la iniciativa de nuestra concejala se manifestó en la amplitud extraordinaria que fue ganando entre artistas plásticos locales, como Néstor Cóceres, artista visual. Luego de una actividad del día del Niño junto al Polo Obrero en la ciudad, Néstor mostró interés en conocer y saber quién era Mariano. Su interés culminó con el diseño del dibujo que se plasmó luego en el mural. Músicos populares -”Gringo” Bernardi y Carlos Alegre del grupo “La Calada”- gritaron justicia desde su canto. El grupo de rock en italiano -Amaro Lucano, contribuyó con el sonido durante toda la jornada-, junto con la agrupación artística independiente Bamba -que desfiló por las calles de la plaza con una comparsa- para reclamar desde el arte justicia por Mariano.

Más de doscientas cincuenta personas estuvieron presentes en la inauguración. Tal convocatoria fue, en parte por la gran difusión que tuvo la jornada. La presentación del mural de Mariano recorrió todos los medios de comunicación del Cordón industrial y una intensa actividad de agitación hizo su llegada en las fábricas, en escuelas y en las barriadas de la ciudad. Periodistas locales se sumaron a la difusión del evento, dándole un amplio marco de propaganda, solidaridad y compromiso a la actividad.

Tanto la preparación como las repercusiones del festival muestran la necesidad de construir un espacio para la expresión artística independiente en la ciudad. La bancada del PO se pone al servicio de ésta construcción, la misma será parte de la agenda política que colocaremos en el Concejo.

Gustavo Fenoy

viernes, 21 de diciembre de 2012

EL PARTIDO OBRERO, ANTE LOS HECHOS DE BARILOCHE, ROSARIO, CAMPANA Y OTRAS CIUDADES



Los funcionarios oficiales han abundado en acusaciones diversas en relación a los hechos de Bariloche, Rosario y otras ciudades. En cambio, no pudieron detenerse un segundo a responder sobre las consecuencias de su propia política, que ha llevado a una inflación del 40% en los alimentos, a un tercio de los trabajadores argentinos en condición precaria, a 35.000 puestos de trabajo menos en la industria de la construcción. 
La inflación engordó los balances de los bancos y monopolios alimentarios. Pero su contrapartida es una monumental confiscación a los salarios y jubilaciones. Los tenedores de la deuda externa argentina –que acaban de recibir el mayor pago de su historia- tendrán una Navidad muy superior a la de las familias obreras de Argentina.
Bariloche es una versión corregida y aumentada de esta realidad: detrás de la fachada turística, la desocupación de jóvenes y trabajadores asuela las barriadas. Un dirigente vecinal de esa ciudad, entrevistado por las radios porteñas, no pudo ser más claro: “aquí –dijo- nos estamos cagando de hambre”. Hasta el mismo intendente de Bariloche le describió esa realidad al jefe del gabinete. Pero la única respuesta de Abal Medina fue el envío de 300 gendarmes. 
En cambio, no conocemos una sólo medida oficial para paliar, de modo urgente, las necesidades planteadas en los barrios postergados.
De cara a esta crisis, el Partido Obrero plantea que dirijamos los reclamos al poder político, y con un programa: 1. entrega de ayuda alimentaria inmediata a todas las familias que lo necesitan, bajo control de representantes electos de los barrios. 2. empadronamiento urgente de todos los desocupados, y otorgamiento de un subsidio equivalente al 80% de la canasta básica. 3. Puesta en marcha de un plan de obras públicas y viviendas en los barrios y municipios afectados, que asegure trabajo a todos los desocupados empadronados. 4. Eliminación inmediata del IVA y los impuestos al consumo, salario igual a la canasta familiar, restitución de las asignaciones familiares. 5. Anulación de los tarifazos en el transporte público. 
Hacemos un llamado al conjunto de las organizaciones políticas, sindicales y sociales ligadas a la clase obrera a impulsar asambleas en los barrios, para organizar movilizaciones a los municipios por este programa de reclamos.