jueves, 26 de noviembre de 2009

Una demostración de energía revolucionaria

Más de 1.200 luchadores en el Congreso de la Unión de Juventudes por el Socialismo

Los más de 1.200 compañeros de todo el país que concurrieron al Congreso Nacional de la Unión de Juventudes por el Socialismo desplegaron una energía revolucionaria impresionante. El Congreso, que se realizó durante el fin de semana del 21 y 22, contó con un acto con numerosas intervenciones que se extendieron por más de dos horas. Hubo debates en ocho comisiones con numerosas resoluciones. Intervenciones de luchadores obreros de Metrovías y Coto. Un discurso de Jorge Altamira, que entre otras cosas analizó la propuesta de Hugo Chávez (recién salida del horno) de impulsar la formación de una V Internacional. Una movilización por el centro porteño, hasta el Obelisco, bajo la lluvia. Una fiesta masiva. Durante el domingo, siguió el debate de los despachos de las comisiones. La elección de la dirección nacional de la UJS. Un acto final.
Semejante exhibición de energías se explica por la convicción del Congreso de la UJS en su norte estratégico: desarrollar una organización socialista de la juventud. Un objetivo, claro está, que ha orientado políticamente la actividad de la UJS desde su fundación, pero que hoy enfrenta nuevos desafíos y cobra nuevo ímpetu. El Congreso concluyó que el crecimiento logrado por la UJS en los últimos años, reconocido por propios y extraños, debe entenderse como una demostración del nuevo empuje histórico para desarrollar una organización socialista de la juventud.
La presencia de delegaciones muy importantes del interior puso de manifiesto que el desarrollo de la UJS no es un fenómeno meramente porteño, vinculado a la lucha impresionante de la Fuba. En las provincias del noroeste y nordeste del país, por sobre todo, el desarrollo de la UJS promete transformarse en explosivo. En Santiago del Estero, por ejemplo, la UJS ha conquistado influencia incluso en la Universidad Católica, donde presentó una lista. En la combativa provincia del Chaco, el crecimiento de la UJS ha sido exponencial. Por la repercusión de su lucha y la gran actividad desplegada por sus dirigentes, ha extendido su influencia en Corrientes, Formosa y Misiones. Ahora, en estas provincias, la UJS adquirió una existencia independiente. En Salta, por otra parte, el crecimiento de la UJS es palpable; se puede afirmar que han conquistado su espacio político. En Tucumán, la UJS es una organización de combate estructurada. En todo este desarrollo, la UJS se fue nutriendo de los mejores luchadores del movimiento de la juventud, muchos de los cuales provienen de otras experiencias políticas. En el sur del país, la UJS está en un franco período de crecimiento. En Río Negro, ha creado sus agrupaciones en todas las ciudades importantes. En Santa Cruz, ha abierto el trabajo en las universidades, del mismo modo que en Comodoro Rivadavia, Chubut.
La UJS caracterizó a su crecimiento como un dato del proceso político general de las masas. Para asegurar este desarrollo, el Congreso concentró sus deliberaciones y conclusiones en la política y los métodos. Todas las comisiones del Congreso (situación política, universidad, secundarios, terciarios, mujer, formación política, trabajo precarizado, arte y cultura) aprobaron resoluciones que se refieren a política y métodos. El punto central del Manifiesto aprobado por el Congreso, que convoca a la organización socialista de la juventud, establece una caracterización de la crisis mundial y traza un balance del proceso de restauración capitalista en China y la ex órbita de la URSS, caracteriza la estrategia de agresiones del imperialismo y señala las limitaciones insalvables de los gobiernos nacionalistas. El Manifiesto llama a la juventud de América Latina a unirse bajo las banderas del socialismo y, en primer lugar, hace suya la propuesta elaborada por la Fuba de realizar un Congreso antiimperialista de las federaciones estudiantiles de América Latina. Sobre la cuestión educativa, el Manifiesto aprobado traza una perspectiva rotunda: la época de las reformas universitarias está concluida; vivimos un proceso de contrarreformas amparadas por el Banco Mundial. La salida es luchar por una revolución universitaria; es decir, por una reorganización de la educación bajo una dirección de la clase obrera, como parte de una reorganización social del país a partir de los intereses del proletariado.
El trabajo con el Manifiesto mereció una resolución especial; realizar una impresión masiva para una fuerte divulgación; realizar un trabajo de propaganda y educación en base a su lectura; elaborar un padrón de 5.000 compañeros en todo el país, con los cuales vamos a un debate personal para proceder a su incorporación. El Congreso concluyó que luchamos por organizar a la vanguardia peleando por las masas y que nos damos los métodos apropiados para el reclutamiento de los sectores más politizados.
Para los meses de vacaciones que se avecinan, resolvimos armar campamentos de formación política en enero y febrero. Dichos cursos apuntan a la cuestión central para una organización de la juventud: la formación política, el marxismo, la historia de la lucha de clases y de la lucha entre tendencias políticas. La UJS desprecia la improvisación política, ideológica y organizativa.
Como conclusión, fue unánime la votación a favor de un nuevo Congreso de la UJS en el mes de abril para evaluar el avance en la construcción de una organización socialista de la juventud. El tiempo es un elemento clave de la política y por eso la UJS ha decidido su ritmo.
Manos a la obra.

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