jueves, 6 de diciembre de 2012

SANTA FE: El ajuste del FAP en Educación


Hay “Amores” que matan

Por una polémica obra infantil que se realizó en el pueblo “Amores” al norte de la provincia de Santa Fe, donde se criticaba la imposibilidad de comprar dólares (“la que no podía ahorrar”) cayó Letizia Mengarelli, la ministra de Educación de la provincia.
La obra en cuestión fue sólo la gota que rebalsó el vaso de su desplazamiento. En realidad, la conjunción del “ajuste” del gobierno de Binner/Bonfatti y la contundencia del paro del 20 fueron quienes se llevaron “puesta” a la ministra.
Mengarelli llevó adelante el “ajuste” del gobierno en educación, desde su anterior cargo en la Dirección de Educación Media. Fue la responsable de implementar la reforma curricular en la secundaria, rechazada ampliamente por la docencia santafesina -al igual que en todo el país- porque flexibiliza las condiciones de trabajo de los docentes y somete la educación a las necesidades de las empresas. Mengarelli toma el mando cuando asume Bonfatti. Una marca de su gestión ha sido la de cesantear, reorganizar escuelas, desconocer los reclamos y atacar a los docentes con mucho autoritarismo.
Como parte de las leyes kirchneristas consensuadas en el Consejo Federal de Educación, tuvo la tarea de aplicar la ley de Educación Técnica, que vacía los talleres y elimina los títulos, lo que llevó a los alumnos a las tomas de estas escuelas, en particular en la ciudad de Santa Fe. En la necesidad de “ir a fondo” terminó chocando, inclusive, con Pisani, un ex funcionario del gobierno de Obeid, paradójicamente, defensor a ultranza, como ella, de esta ley ajustadora.
Otro aspecto de la tarea de la renunciante fueron los cambios en salud laboral, que vulneran el régimen de licencias y el “nuevo” sistema único de ponderación de antecedentes para titularización, que avanza contra las condiciones de trabajo. El ajuste implementado por la ministra ocasionó un conflicto enorme: no pudo garantizar las 13.000 raciones que prepara la cocina centralizada para las escuelas, por problemas de infraestructura edilicia, que son críticos. En decenas de escuelas deben suspenderse las clases por esos problemas.

El 20 de noviembre, cuando los docentes de Amsafe Rosario y de otros departamentos, como San Lorenzo y Rafaela, pararon unificando los reclamos a los gobiernos de CFK y Bonfatti, se quebró de hecho la tregua que habían tejido Mangarelli y la dirección provincial de Amsafe, alineada con Yasky. Esa tregua había sido encubierta en una llamada “comisión técnica salarial”. El paro le dio el golpe final a la ministra.
La renuncia de Mengarelli es la segunda baja ministerial en un año de gestión de Bonfatti. A la crisis planteada por las vinculaciones de la policía provincial con el narcotráfico y, ahora, en Educación, se sumará en los próximos meses la que provoque un inmenso tarifazo en los servicios provinciales y en el trasporte.
El FAP muestra en estas crisis su enorme sumisión a los grandes capitales sojeros e inmobiliarios que reclaman, a viva voz, un ajuste a fondo contra los trabajadores. Hay que superarlo con una alternativa política de la izquierda.
Juan Ferro

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