martes, 29 de octubre de 2013

El ascenso de la izquierda


buunker fit capital ignacio smith 2
En el lapso de apenas dos años, el Frente de Izquierda pasó de medio millón de votos a casi un millón y medio, un crecimiento del 200 por ciento. Acabamos de conquistar el ingreso de un bloque de cuatro diputados nacionales y la instalación en numerosas legislaturas y concejos deliberantes. No lo logramos en calidad de fuerza democratizante, sino de frente revolucionario. En el piso superior de estos resultados, hemos derrotado en forma amplia al peronismo en la capital de Salta y establecido un empate a nivel de la provincia. Entre las Paso nacionales y las provinciales, hemos avanzado un 30 por ciento, y entre éstas y las finales otro 30 por ciento -con un salto inédito en el interior de la provincia. En el cuadro del desmoronamiento del peronismo en cuanto movimiento popular, estos resultados nos postulan como candidatos a desarrollar un nuevo movimiento popular en Argentina de carácter obrero y socialista. Se ha manifestado una rebelión popular que ha tenido como escenario la conciencia del proletariado más activo y de numerosos estratos medios. En la inmensa mayoría de las concentraciones obreras, duplicamos y triplicamos los promedios electorales obtenidos en los distritos. La consecuencia política más directa de estos resultados deberá ser un salto de calidad en el desarrollo del movimiento obrero. La política revolucionaria en el campo electoral se fusiona, de este modo, con el movimiento real de las clases explotadas. El domingo pasado se ha puesto de manifiesto la importancia de una estrategia y de un método. La unidad de la concepción política con el desarrollo práctico es la conquista fundamental de la experiencia que estamos atravesando. De aquí en más, esta praxis política deberá corporizarse en la unidad entre la acción parlamentaria de propaganda, por un lado, en una etapa de transición política (o sea, convulsiva) y la fusión de la izquierda revolucionaria con el movimiento obrero. El parlamentarismo, integrado a la totalidad de la propaganda socialista, deberá servir al desarrollo de la conciencia política de la clase obrera y a la educación revolucionaria de nuestros parlamentarios, en especial los más jóvenes, como tribunos y cuadros realmente socialistas.
Hemos consagrado un bloque de tres diputados del Frente de Izquierda en el Congreso Nacional, el cual se ampliará a cuatro cuando derrotemos el fraude escandaloso en Córdoba. Además, hemos quedado con legisladores en siete provincias. En distritos donde no se elegían cargos provinciales -como Neuquén, Santa Cruz o Río Negro-, nuestro crecimiento fue también notable. En la capital del Chaco, nuestra votación ha superado el 10% o más, pero si no hemos impuesto un diputado provincial, fue por el fraude descarado del oficialismo en el interior provincial. En Jujuy disputaremos, en el escrutinio definitivo, el ingreso de uno o dos legisladores provinciales. En la Ciudad de Buenos Aires crecimos, en relación con las Paso, un 35% y conquistado un representante en la Legislatura. La derrota política parcial que implica no haber logrado el diputado nacional en este distrito, con toda su importancia, no modifica la curva del gran ascenso político de la izquierda revolucionaria.
Los resultados electorales zanjan la disputa entre la izquierda revolucionaria y la democratizante en el terreno preferido por ésta: las urnas. Por eso, su derrota es catastrófica. No solamente han quedado expuestas las diferencias de objetivos estratégicos y de métodos, sino también la contraposición completa de caracterizaciones sobre la naturaleza y alcances de la crisis mundial. En oposición a las recetas rutinarias del reformismo legislativo, ofrecimos al electorado una caracterización elaborada de esta crisis y sus perspectivas catastróficas en el plano económico-social, político e internacional. El catastrofismo sirvió para sustentar una pedagogía política, simplemente porque arma al pueblo para enfrentar mejor las consecuencias del derrumbe del capital.
Más que un agotamiento del kirchnerismo
El resultado electoral ha reforzado el agotamiento del kirchnerismo, que arranca en 2007, atraviesa vaivenes, y se expresa ahora en todas sus determinaciones. En la provincia de Buenos Aires, la “madre de todas las batallas”, el bloque K pierde 15 puntos. En la Ciudad de Buenos Aires, Filmus colgó los guantes. En Santa Fe y Córdoba, los K quedaron terceros. El segundo lugar de Mendoza no es siquiera un premio consuelo: los superó por lejos el “destituyente” Cobos y el Frente de Izquierda les quitó la segunda banca de diputados. En Santa Cruz, fueron nuevamente derrotados. En sólo dos años, el oficialismo perdió más de cuatro millones de votos. Desde estas páginas advertimos la tendencia a este derrumbe, el mismo día en que CFK y Scioli festejaban el famoso 54 por ciento. El alejamiento de la Presidenta, por razones de salud puso en evidencia, sin maquillajes, el carácter faccioso del núcleo interno del gobierno. La enfermedad fue utilizada de manera concertada para apurar el arreglo del pago de una parte la deuda externa en litigio y pedir un rescate internacional del Banco Central menguado de reservas.
La transición política que se ha abierto se caracteriza, antes que nada, por la crisis financiera, con todas sus consecuencias para los llamados ‘planes sociales’ y la aplicación forzada de un ‘ajuste’. La pelea entre las camarillas K se nutre del naufragio de la improvisación económica aplicada hasta el presente. El Frente de Izquierda debe hacer frente a una transición del régimen vigente -la cual es, por naturaleza, una etapa de crisis de todo orden y de agitación en los medios populares. Se anuncia un parlamentarismo ‘caliente’; con independencia de su mediocridad, en el cual el Congreso será forzado a participar del arbitraje político. El bonapartismo ejecutivo tiende a cero.
La oposición
La llamada oposición es un conglomerado de tribus que se nutren del naufragio oficial. Deja en evidencia que la crisis política representa el agotamiento de toda la etapa democratizante iniciada en el ’83, la que ha pulverizado a los llamados partidos tradicionales. Como acostumbran a decir algunos, “es parte del problema, no la solución”. La acicatea el cambio de frente de la burguesía nacional, que busca revalorizar, por medio de una devaluación, los capitales que ha fugado y que quiere sacarse de encima el sistema de regulaciones montado por el kirchnerismo, el cual ya no sirve para nada. La especulación de que de todo esto salga ‘un nuevo peronismo’, armado por internas abiertas, se salta la crisis que deberá encontrar un desenlace, antes de 2015, en la transición que se ha iniciado. Ha esto debería añadirse el empequeñecimiento de la burocracia sindical, completamente descompuesta, que se marginalizó a sí misma en la competencia electoral reciente. En resumen, el Frente de Izquierda da un gran paso adelante como fuerza popular en una etapa de crisis de régimen en todos sus aspectos. El Manifiesto Político, que lanzó en las vísperas de las elecciones, define la dirección política e intelectual que quiere imprimir al movimiento obrero frente a una crisis de conjunto. Los apetitos presidenciales, que los candidatos que creen haber triunfado han expuesto antes de que se acabe el conteo de votos, es una fuga hacia la nada.
Ajuste y Frente de Izquierda
El millón y medio de votos del Frente de Izquierda es una advertencia del movimiento popular a la burguesía contra la aplicación de un ajuste. Esta caracterización, que hemos repetido durante la campaña electoral, ha sido recogida por uno de los principales comentaristas políticos. El lunes mismo, Carlos Pagni, justifica su opinión, tanto en La Nación como en su programa de televisión, de que el gobierno no aplicará las recetas que en forma creciente agitan los voceros del capitalismo, por el temor a la reacción popular que anticipa la alta votación obtenida por el Frente de Izquierda. Es decir que se ha perdido la confianza de antaño en que las rebeliones populares podían contenerse o desviarse por la ausencia de una canal o dirección política antagónica.
De esto se trata, precisamente.

Jorge Altamira y Gabriel Solano


jueves, 17 de octubre de 2013

El 27, FRENTE DE IZQUIERDA

Necesitamos, más que nunca, al Frente de Izquierda en el Congreso”.
Así cerraban nuestros spots en la campaña electoral de agosto.
Si ello valía hace dos meses atrás, ¿qué tenemos que decir ahora?
Después de haber acusado a sus opositores de “ajustadores” y “devaluadores”, el gobierno se ha abrazado a la agenda de ellos.
La carga de la deuda externa se refuerza en favor de los especuladores.
Los pulpos petroleros y la patria contratista gozan de una devaluación de hecho.
Después de octubre, el giro que saludan los banqueros será pagado por los trabajadores.
Los Massa o Lousteau, de un lado, o los K, por el otro, refuerzan las chicanas electorales.
Pero coinciden en una cuestión de fondo: endosarle a los trabajadores el fardo de esta crisis.
A la luz de lo anterior, se impone la siguiente pregunta: en el Congreso que se viene, ¿quién va a plantear, en cambio, que la crisis la tienen que pagar los capitalistas?
¿Quiénes van a levantar la agenda del salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, del 82% móvil, de la abolición definitiva del impuesto al salario?
La respuesta es clara: sólo lo hará un bloque de diputados del Frente de Izquierda.
El 27, danos tu voto.

El desafío del 27



frente de izquierda candidatos
Vamos a la semana final de la campaña electoral en medio de importantes signos de un ascenso del Frente de Izquierda, en términos de reagrupamiento y de expectativas electorales. Acercándonos al día de la votación, las mesas callejeras y las recorridas por lugares de trabajo han retomado el nivel de interés y simpatía que recogimos en las vísperas de las Paso, pero en muchos casos las superan. En Capital y Buenos Aires, las actividades en hospitales, reparticiones y universidades ‘destapan’ a un activismo vivamente interesado en sumarse a la lucha por el voto. En el interior del país, las expresiones de ascenso se extienden a nuevas provincias. Algunos medios de prensa ubican al PO de Santa Cruz arrimando al tercer lugar de la elección, que en agosto ocupó el actual gobernador Peralta. En Jujuy se consolida una intención de voto cercana a la de agosto, que nos coloca firmemente en la pelea por el ingreso a la Legislatura provincial. Naturalmente, el PO de Salta sale de la elección provincial con fuertes aspiraciones para consagrar a Pablo López como diputado nacional. En Mendoza estamos en esa pelea, junto a la lucha por llegar a la Legislatura y varias concejalías. La lista se completa con Buenos Aires, Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires.
El gobierno 
y la agenda de la oposición
En nuestra caracterización de este proceso electoral insistimos, hace mucho tiempo, en una crisis conjunta del gobierno y la oposición tradicional -ello, como resultado del agotamiento del régimen de emergencia montado como salida a la bancarrota capitalista y la rebelión popular de 2001/2002. En vísperas de las elecciones, esa ‘crisis conjunta’ ha aflorado con intensidad. Por un lado, la ausencia temporal de la presidenta desnudó todas las contradicciones del régimen de poder personal: uno de sus principales candidatos, Cabandié, acaba de ser fagocitado por una guerra de camarillas oficiales, que tiene a la gendarmería de Berni y Proyecto X del otro lado del mostrador. Pero la enfermedad presidencial sólo le aplicó un nuevo golpe al debilitado arbitraje presidencial, después de la derrota de las Paso y del pasaje creciente de punteros e intendentes al campo del poskirchnerismo.
Por el lado de los opositores, la descomposición de los aparatos de “seguridad” -un rasgo inconfundible de una crisis de régimen- ha desatado crisis políticas en sus dos principales bastiones provinciales. En la Santa Fe de Binner -gobernada por el Frente Progresista y el Unen- y en la Córdoba del pejotismo que ha abandonado el barco oficial.
La vacuidad de los “debates” preelectorales disimula, entre chicanas, las coincidencias de fondo entre oficialistas y opositores. Es que el gobierno del “desendeudamiento”, en las puertas de una nueva crisis de deuda, ha resuelto seguir la receta de los Massa, Redrado o Prat Gay: arrojarse a los brazos del Banco Mundial, en busca de abrir un nuevo ciclo de endeudamiento.
La desintegración oficial acentuará el papel del Congreso en la cuestión crucial de la próxima etapa, a saber: qué clase social asumirá el costo de esta nueva quiebra nacional.
La izquierda al Congreso
Una maciza votación al Frente de Izquierda el 27 tiene, en este cuadro, un significado preciso: dejará en claro que la declinación del kirchnerismo no tiene como única salida a los “Capriles” argentinos, y que, en cambio, se ha fisonomizado una izquierda combativa y anticapitalista como alternativa. Ello se expresaría, con toda su fuerza, si consagramos un bloque de diputados del Frente de Izquierda. Antes que nada, este señalamiento vale para la conquista del voto en estos días cruciales.
Junto a la batalla física y personal por el voto, los próximos días nos plantean dos fuertes tareas.
En primer lugar, las movilizaciones y actos por un nuevo aniversario del asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra, en el momento en que se intensifican las maniobras para aminorar las penas de Pedraza y su patota. Iremos a los tribunales con esta advertencia el viernes 18, y recordaremos a Mariano el mismo 20 en las calles de Barracas.
En segundo término, es necesario organizar, con una convocatoria y un rigor inusitados, la fiscalización de la elección, para que los votos alcanzados no nos sean birlados por la vía del fraude.
Con esta comprensión, nos metemos con todo en esta semana decisiva.

jueves, 3 de octubre de 2013

LA RECTA FINAL



conferencia de prensa fit octubre 2013 (1)
El Frente de Izquierda ingresó en la recta final de su campaña.
Presentamos nuestro manifiesto político-electoral y los primeros spots televisivos.
En ellos, desfilan las grandes cuestiones de la agenda popular.
La lucha por un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar -hoy de 8.500 pesos, en un país donde en promedio se gana la mitad.
La batalla contra el trabajo precario y tercerizado, y para que la sangría de la deuda externa deje de llevarse los recursos de los jubilados, la educación y la salud.
En el telón de fondo de esta campaña, avanza una crisis que los trabajadores ya están pagando con impuestazos, carestía e incluso suspensiones.
Después de diez años de rescatar a banqueros y privatizadores, el “modelo” y sus opositores quieren otro rescate que favorezca esos mismos intereses.
La gran pregunta vuelve a ser: ¿quién va a pagar la crisis?
Detrás de las peleas de campaña, el kirchnerismo y la oposición tradicional ocultan una coincidencia de fondo: trasladarle los platos rotos a las masas después de octubre, através de una devaluación y un ajuste.
De cara a lo que se viene, ¡el voto al Frente de Izquierda tiene una importancia crucial!
Una sólida votación a la izquierda será el mayor pronunciamiento -y la mayor advertencia- contra ese ajuste. Y para que la crisis la paguen los capitalistas.
Un nuevo salto -a partir del millón de votos alcanzados en agosto- colocará en el Congreso una bancada del Frente de Izquierda.
Para defender la misma agenda que hoy presentamos ante millones de trabajadores:
• Salario igual a la canasta familiar;
• Derogación definitiva del impuesto al salario;
• 82% móvil para los jubilados. La Anses dirigida por trabajadores y jubilados electos;
• Terminar con la precarización laboral, a través de comisiones obreras electas en los lugares de trabajo.
• No pago de la deuda externa usuraria.
 ¡Vamos con el Frente de Izquierda!

jueves, 26 de septiembre de 2013

LLEVEMOS a LA IZQUIERDA AL CONGRESO


fit
“En las elecciones de agosto, el Frente de Izquierda, conformado por el Partido Obrero, el PTS e Izquierda Socialista alcanzó casi el millón de votos y se consolidó como la cuarta fuerza nacional, superando además el piso proscriptivo en los 18 distritos que se presentó. Quedamos a un paso de obtener diputados nacionales, legisladores y concejales en octubre.
Luego de agosto, el gobierno kirchnerista terminó tomando la agenda de los Macri y el resto de la oposición patronal. Realizó un pacto secreto con la multinacional Chevron, y la reapertura del canje de la deuda para los fondos buitre. Un gobierno que se declara “pagador serial” de una deuda que viene de la dictadura no defiende la soberanía nacional.
Todos los políticos de la oposición patronal, por más que se peleen en público, gobiernan o se preparan para hacerlo al servicio de los mismos intereses capitalistas. Y comparten las políticas de techos salariales y pactos con la burocracia sindical.
Una gran franja de trabajadores y jóvenes consideró “útil” votar al Frente de Izquierda. Porque nos unimos en el rechazo a ser furgón de cola de los partidos y experiencias políticas patronales.
Porque impulsamos la lucha por un programa anticapitalista.
“La izquierda tiene que estar” en el Congreso y las Legislaturas. Cada voto que logre el FIT será para ponerlo al servicio de las luchas, del sindicalismo combativo y por impulsar una alternativa política de los trabajadores y la izquierda. ¡Sumate al Frente de Izquierda!”

Frente de Izquierda
Partido Obrero – PTS – Izquierda Socialista
(Extractos del volante aprobado por las fuerzas del Frente de Izquierda, junto al manifiesto político- electoral que incluímos en este número).


viernes, 20 de septiembre de 2013

Votemos contra el ajuste Votemos al Frente de Izquierda



movilizacion impuesto al salario 5
El gobierno ha presentado el presupuesto 2014.
Hay algo que está claro: van a destinar casi la tercera parte de las reservas del Banco Central -10.000 millones de dólares- a pagar la deuda externa.
Mientras tanto, los gastos aumentarán sólo la mitad de lo que lo hará la inflación.
Entonces, preparan un ajuste sobre la educación, la salud pública y los gastos sociales.
Con impuestazos y recortes salariales, quieren que los trabajadores nos hagamos cargo de una deuda usuraria, la que el país ya ha pagado varias veces.
La oposición critica los poderes especiales que se adjudicó el gobierno para manejar el presupuesto a su antojo.
Sin embargo, coinciden en el objetivo que el gobierno le dará a esas medidas de excepción: aumentar la hipoteca de la deuda externa sobre la economía nacional.
¿O no votaron todos juntos (los K, el PRO, los de Massa y el Unen) reabrir el canje de deuda en favor de los fondos buitre?
Para traspasarnos a los trabajadores esta nueva y pesada mochila, irán por una devaluación en regla de la moneda.
O sea, una desvalorización aún mayor de nuestros salarios y jubilaciones.
La misma devaluación que la oposición que está en el Congreso le viene exigiendo a los K.
Lo que se viene refuerza, como nunca, la necesidad de votar al Frente de Izquierda el próximo 27 de octubre.
Ampliar la importante votación alcanzada en agosto permitirá, por un lado, que diputados de izquierda levanten bien alto la agenda de los trabajadores en el Congreso y las legislaturas.
Pero, además, una fuerte votación al Frente de Izquierda será también un pronunciamiento popular contra el ajuste.
Un señalamiento claro de que los trabajadores no estamos dispuestos a pagar la crisis que han causado los capitalistas, sus gobiernos y partidos.
  • -Por un salario que cubra el costo de la canasta familiar.
  • -Por la abolición definitiva del impuesto al salario.
  • -Por el 82% móvil y la dirección de la Anses a cargo de trabajadores y jubilados.
  • -Por el fin de la precarización laboral.
  • -Por la reconstrucción de la salud y la educación públicas.
  • -Por la gestión de la economía nacional por parte de los trabajadores.
En octubre, votemos contra el ajuste.
Votemos al Frente de Izquierda.

Gatillo fácil en Villa Constitución

El domingo 1º, y en el marco de una intervención policial a partir de una supuesta infracción de tránsito, fue asesinado el trabajador tercerizado de Acindar, David Vivas, de 24 años.

La respuesta de familiares, amigos y vecinos fue fulminante: ya se han realizado tres movilizaciones multitudinarias solicitando total esclarecimiento y justicia por el caso.
El asesinato del “Poro ” Vivas es una radiografía de la situación de millones de jóvenes, desocupados o contratados, que viven hacinados en barrios. En este caso, como en tantos otros, la policía no sólo no enfrentan la inseguridad sino que es parte de ella, al igual que jueces y políticos capitalistas.
La movilización creciente ha logrado un giro jurídico, con el procesamiento del autor material y obligando al juez interviniente a calificar el hecho como “homicidio doblemente calificado”.

Leo


jueves, 12 de septiembre de 2013

El ascenso de la izquierda


filo elecciones centro
Después del casi millón de votos conquistado en las Paso de agosto, la izquierda ha profundizado su ascenso. Las elecciones que acaban de realizarse en la principal universidad del país (la UBA), en la que votaron más de 100.000 estudiantes, son otra expresión clara. Ya sea a través de las listas presentadas por el PO o aquellas en las que participamos junto a otras fuerzas de izquierda, obtuvimos triunfos en la mayoría de los centros de estudiantes y votaciones crecientes en otras facultades.
Es de destacar el triunfo de nuestra lista en la carrera de Ciencias de la Comunicación, escenario de una lucha estratégica en torno de la cuestión de la Ley de Medios. Esta ley fue redactada por las camarillas kirchneristas que manejan esta carrera y ha sido convertida en uno de los principales caballitos de batalla del oficialismo. Ninguno de ellos se privaba de calificarnos como “funcionales a Clarín”, por nuestra oposición a la política de copamiento de los medios por el oficialismo. El triunfo logrado en la elección no sólo zanja una lucha estratégica, sino que supone una derrota en lo que se consideraba un bastión inexpugnable del oficialismo. En la misma línea debe leerse la victoria en Ciencias Exactas, donde el kirchnerismo había invertido mucho para cooptar a la camarilla profesoral al elenco del nuevo Ministerio de Ciencia y Técnica. Nuestra impugnación sistemática de la orientación privatizadora en la facultad no sólo relegó a los K a una posición marginal, sino que desplazó de la conducción del Centro a la agrupación de Marea Popular, la que presentaba a la política científica “como parte de lo bueno del gobierno”.
Otro mojón de la izquierda fue la gran elección de la Lista Naranja en el Sindicato Argentino de Músicos (Sadem). La burocracia de cuño kirchnerista que maneja el sindicato apeló al macartismo contra el PO, pero -como lo prueban los resultados- el tiro le salió por la culata. El 40 por ciento de los votos obtenidos allí donde pudimos escrutar, prueba que los enormes recursos volcados por el gobierno para cooptar al movimiento artístico no han dado resultados. En cambio, el PO y la izquierda ganan influencia en el movimiento de la cultura.
En la cuenta de los “ascensos de la izquierda” posteriores a las Paso, debe anotarse también la gran elección realizada por la lista antiburocrática en la Ctera, que repitió victorias en todos los distritos donde la burocracia venía de ser desplazada. La saga se completa con la lista de oposición en la UPTBA (que ya dirigió la unica paritaria de base del país), el progreso del clasismo en el neumático, en los parques industriales de Pilar, en la industria siderúrgica y en la construcción, con la reciente inscripción gremial del Sitraic.
Disgregación del kirchnerismo
El ascenso de la izquierda adquiere un contenido estratégico en oposición a la acelerada disgregación del kirchnerismo. El gobierno está haciendo agua en lo que era su fuerte, a saber: la cooptación y la demagogia para controlar al movimiento popular. La función política que la clase capitalista les asigna a gobiernos como el kirchnerista es justamente ejercer ese control y, en términos políticos más generales, bloquear el ascenso de la izquierda. Pero cuando ya no puede cumplir esa función, significa que ha perdido su razón de ser.
La disgregación del kirchnerismo está tomando la forma de una descomposición. Su candidato en la provincia de Buenos Aires ha salido a pedir “mano dura” y la lacra de los barones del conurbano, al salir a apoyarlo, sacaron a relucir sus tendencias fascistizantes. La diferencia entre los Curto y Granados con un Luis Patti sólo es observable con lupa. El pedido para que se reduzca a 14 años la edad de inimputabilidad representa un giro desesperado en la campaña oficial ante la derrota aplastante que avizoran en octubre. Las voces dentro del kirchnerismo que se oponen a este cambio no responden a una cuestión de principios, sino que expresan una guerra de camarillas para ver quién paga las cuentas de la derrota.
El trasfondo de esta descomposición es el agotamiento del llamado “modelo” oficial, el cual se derrumba bajo el impacto de una inflación que ronda el 30 por ciento, el endeudamiento creciente que abre las puertas a un default, el vaciamiento energético y la crisis fiscal. Todo esto en un cuadro de deterioro de las condiciones de vida del pueblo trabajador.
La disgregación no se limita al oficialismo, sino que abarca al conjunto del régimen político y sus partidos. De manera general, la experiencia constitucional ininterrumpida de 1983 a la fecha ha permitido agotar una experiencia de las masas con los partidos tradicionales, los que se encuentran en franco proceso de descomposición y con sus bases girando hacia la izquierda.
Transición
El agotamiento del kirchnerismo abrió un proceso de transición política, el cual adquiere un sentido progresivo con el ascenso de la izquierda. Es falso, por lo tanto, que las alternativas en disputa sean el kirchnerismo o la derecha -como lo presentan de forma interesada los propagandistas del oficialismo. La “derecha agazapada” está dentro del kirchnerismo, preparada para salir cuando el barco se hunda definitivamente.
La campaña electoral del Frente de Izquierda avanza sobre estas premisas. El ascenso de la izquierda se ha transformado en una tendencia que debe ser desarrollada mediante una campaña de agitación y organización muy intensa, buscando interesar, antes que a nadie, a la base popular del kirchnerismo. Prepararemos sobre esta base una gran elección en octubre y el ingreso de la izquierda al Congreso y a las legislaturas.

DE LOS “DERECHOS HUMANOS” A LA MANO DURA


scioli insaurralde berni gendarmeria
Después de haber denunciado tantas conspiraciones “de la derecha”, el gobierno kirchnerista no ha encontrado mejor remedio que parecerse a ella.
Es sabido que detrás de la inseguridad cotidiana está la unión entre el delito organizado y los aparatos policiales, los punteros y sus jefes políticos.
Pues bien: en nombre de la inseguridad, el gobierno ha decidido reforzar esos mismos aparatos sospechados y nefastos.
Es la receta de los Blumberg, De Narváez, Macri… o Massa.
Un partidario de la “mano dura”, el intendente Granados, ha sido colocado al frente de la seguridad bonaerense.
Insaurralde, el candidato kirchnerista en el distrito, quiere someter al régimen penal carcelario a los jóvenes desde los catorce años.
Ello, cuando todos sabemos que el actual sistema carcelario es una verdadera escuela del delito.
¿Dónde quedaron los “derechos humanos”?
Los “garantistas” del gobierno miran para otro lado.
Dejarán que Insaurralde y Scioli avancen con sus planteos derechistas.
Le han entregado a ellos -los hijos políticos de Menem, Duhalde y la Ucedé- la sucesión del “modelo”.
Para que no queden dudas, uno de los grandes patoteros del conurbano y de la burocracia sindical, Hugo Curto, celebró en estas horas el uso de las armas.
Es claro que, en nombre de combatir el delito, la “mano dura” habilitará a otras licencias: amedrentar al movimiento popular con represión y con patotas.
La entrega de la seguridad a verdaderos matones es una demostración más de la bancarrota política del kirchnerismo.
El pueblo que ha defendido con enormes luchas el derecho a expresarse y a luchar, la juventud que quiere un futuro y trabajo -no palos ni gatillo fácil- tienen que deliberar y pronunciarse.
Abajo la “mano dura” y la criminalización de los jóvenes.
La inseguridad viene de arriba: por el desmantelamiento de las redes de trata y de narcotráfico, por la investigación de sus vínculos con todo el aparato estatal.
Basta de represión, zonas liberadas y “gatillo fácil”.
La lucha por las libertades democráticas y por el derecho de organización tiene en octubre una clara alternativa: el voto al Frente de Izquierda.

¡Saquen las manos de Siria y de pueblo!

¡Paremos la agresión imperialista! ¡Fuera las tropas, flotas, bases y mercenarios  imperialistas del Medio Oriente y del Mediterráneo Oriental!



A general view of the aircrafts on the flight deck during a tour of the USS Nimitz aircraft carrier on patrol in the South China SeaLa Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI) condena y se opone resueltamente a la inminente agresión liderada por el imperialismo estadounidense contra Siria y su pueblo. Llamamos a la clase obrera, los campesinos pobres, la juventud y los pueblos oprimidos de la región y a nivel internacional a movilizarse contra este nuevo crimen en contra de los pueblos árabes y contra la humanidad; a contrarrestar y vencer al imperialismo y sus planes.
La guerra permanente y la devastación de pueblos enteros -país tras país- son la manifestación de una crisis económica sin precedentes y sin un final previsible, que ha sumergido al capitalismo mundial en su decadencia histórica desde hace ya seis años.
Al mismo tiempo, la crisis manifiesta el callejón sin salida político y estratégico que enfrentan las clases gobernantes y las fuerzas imperialistas, debido a las movilizaciones de millones de personas que luchan contra el impacto catastrófico de las medidas de canibalismo social tomadas tanto en los centros metropolitanos como en la periferia del mundo capitalista por los gobiernos capitalistas, el FMI, la Unión Europea, los Estados Unidos y sus sirvientes para hacerle pagar a las masas la crisis del capitalismo.
La revolución árabe que comenzó con el derrocamiento de los tiranos Ben Ali y Mubarak en 2011, a pesar de todos los reveses y contratiempos, es todavía la mayor amenaza para el dominio capitalista, el sionismo y todos los regímenes corruptos del Medio Oriente.
El imperialismo ha tratado -y todavía está tratando- desesperadamente de restaurar su orden por todos los medios -la intervención militar en Libia, maniobras electorales, jugando la carta islamista, ya sea con la Hermandad Musulmana como con los Salafistas, Al Nusra1 y el propio Al Qaeda, con el lanzamiento de bárbaras represiones estatales por los tiranos locales, golpes de Estado contrarrevolucionarios como en Egipto, y guerras tercerizadas mediante el uso de mercenarios, tomando de rehenes a los movimientos de masas. A pesar de los golpes que las masas populares y la revolución han sufrido hasta el momento, el imperialismo y los regímenes reaccionarios locales fallaron en restablecer su control en una región volcánica, a las puertas de una Europa convulsionada que se ha convertido en un centro de la crisis mundial.
Los planes de guerra imperialistas del gobierno de Obama, apoyados abiertamente por el primer ministro británico Cameron, por el presidente social-demócrata Hollande en Francia y por otros gobiernos y regímenes en la región, incluyendo los gobiernos de Italia, Grecia y Turquía, tienen como origen esta crisis insoluble y a su vez la alimentan. El voto negativo en el parlamento británico y las divisiones dentro de los cuerpos gobernantes de los propios Estados Unidos reflejan la profundidad de las divisiones dentro de la clase capitalista y de sus cuerpos de gobierno e instituciones políticas. Ningún velo de mentiras e hipocresía puede esconder la barbarie “humanista” de los agresores.
Diez años después de que el secretario de Estado estadounidense Colin Powell clavara su mirada en el mundo y mintiera acerca de las armas de destrucción masiva en Irak para justificar la guerra en ese país, el imperialismo nuevamente ha tomado una todavía más dudosa oportunidad para emprender una guerra contra Siria. Incluso los agentes del imperialismo estadounidense no pueden suministrar la mínima razón por la cual Bashar Al Assad hubiera escogido el uso de armas químicas en este preciso momento, cuando tiene ventajas contra la oposición en el terreno miliar, cuando se está preparando la cumbre Ginebra II y cuando los expertos de la ONU acaban de llegar al país para investigar el uso de armas químicas.
En la década de 1980, los Estados Unidos aprobaron el uso de armas químicas por parte de Saddam, primero contra los iraníes en su guerra contra ese país y luego contra el pueblo kurdo. Luego, en 1988-89, los Estados Unidos incluso apoyaron al ejército iraquí en operaciones químicas a través de la provisión de inteligencia táctica, como se ha hecho evidente hace algunos días en base a documentos desclasificados de la CIA. ¡Ese mismo gobierno de los Estados Unidos afirma ahora de manera hipócrita que intervendría por razones humanitarias para defender a las masas sirias de las armas químicas!
Los verdaderos motivos detrás de la inminente agresión imperialista contra Siria son dos. Por un lado, intentan un restablecimiento, luego de las debacles de Irak y de Afganistán, de la política imperialista para controlar desesperadamente los recursos de petróleo y gas natural desde el Golfo Pérsico y a lo largo de Asia Central, a fin de contener el ascenso de China y de Rusia. Por el otro lado, es una guerra táctica en el objetivo estratégico de aplastar la amenaza que representa Irán para el Israel sionista. Siria, junto con Hezbollah en el Líbano e Irak cada vez más dominado por Shia2, es el mayor aliado de Irán en la región. Por esta razón, los imperialistas están tratando de derribar al régimen del partido Baath en Siria, con Israel esperando entre bambalinas.
Las fuerzas reaccionarias locales en el Medio Oriente también tienen su propia agenda. Arabia Saudita -el centro de la reacción en el mundo árabe con su propia rama del más esclerótico fundamentalismo suní-, el wahabismo y Qatar -patrocinador del pan-árabe Hermandad Musulmana- son los faros de la lucha contra Irán. Es por ello que adoptan el rol de defensores del islam sunita contra las supuestas masacres del shiísmo en el Medio Oriente, provocando conflictos sectarios en todos los lugares posibles. El gobierno de Erdogan en Turquía se ha convertido en el ejecutor de esta política urdida en esos centros de reacción. Son estos tres países (Turquía, Arabia Sauditas y Qatar) los beneficiados por el levantamiento de los desposeídos de Siria que comenzó en marzo de 2011, para lanzar su guerra reaccionaria, pro-imperialista y sectaria en ese país.
El gobierno de Erdogan en Turquía tiene el objetivo adicional de utilizar la guerra en ciernes para sofocar la región autónoma kurda formada en el norte de Siria en julio de 2012, una región ahora llamada Rojava (“Oeste”, ya que ésta es la parte oeste de Kurdistán, un país sin Estado dividido entre y oprimido por Turquía, Irán, Irak y Siria). Turquía está impaciente por iniciar la guerra contra Siria, con dos objetivos: destruir a Rojava y llevar al poder a la Hermandad Musulmana, de forma tal de crear un estado clientelar en su vecino del sur.
Citar razones humanitarias para esta intervención imperialista es ridículo. La guerra en Irak, impulsada por motivos totalmente inventados, llevó a más de un millón de víctimas, dejando el legado de una guerra sectaria encubierta. Es probable que la guerra en Siria, ya sea de forma inmediata o dentro de un tiempo, se extienda como el fuego sobre todo Medio Oriente (y más allá) con una amenaza potencial de masacres sectarias de civiles en los distintos países.
La CRCI se opone totalmente al lanzamiento de una guerra imperialista en Siria. Hemos apoyado el levantamiento de los pobres y desposeídos de Siria y estaremos del lado de la revolución contra el régimen de Al Assad también en el futuro. Pero la guerra que ahora se está preparando no tiene nada en común ni con los objetivos progresivos ni con las fuerzas de esa insurrección. La CRCI está del lado de Siria y su pueblo, y hará lo que sea posible para que sean vencidos el imperialismo y el sionismo, así como los Estados reaccionarios de la región que se alían con esas fuerzas.
• ¡No a la guerra en Siria!
• ¡Fuera el imperialismo del Medio Oriente!
• ¡Basta de destruir el Medio Oriente para beneficio del Israel sionista!
• ¡Por los derechos del pueblo palestino!
• ¡Libertad a Rojava y autodeterminación para Kurdistán!
• ¡Cese de los preparativos para la guerra sectaria Suni-Shia en el Medio Oriente!
• ¡Por la Federación Socialista de Medio Oriente y Norte de Africa!
Septiembre de 2013

* Borrador sujeto a aprobación final por parte de las organización de la CRCI.

1. Al Nusra es una organización de inspiración sunita, de las más importantes dentro de las filas de la oposición a Al Assad. Algunos sostienen que tiene vínculos con Al Qaeda.
2. Shia, rama del islam más conocida como chiísmo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Gran convulsión obrera en Santa Fe

El FAP: con los empresarios, contra los trabajadores

impresores sa paro y bloqueoSanta Fe es el escenario de verdaderas convulsiones obreras contra el vaciamiento y cierre de empresas. Los días miércoles 28 y jueves 29 el cordón industrial de San Lorenzo estuvo paralizado con paros y piquetes en las principales fábricas. Este paro convocado por la CGT (17 de octubre) contra el cierre de Petroquímica Bermúdez, fue lanzado a partir de un plenario de 100 delegados de todo el cordón industrial. Petroquímica Bermúdez es propiedad del vaciador Taselli. La lucha en curso coloca como prioridad el reclamo del pago de los salarios adeudados, como única manera de enfrentar el “desangre” del conflicto y seguir peleando por los puestos de trabajo.
El Partido Obrero participó de los piquetes y combinó esta lucha en la calle con la acción parlamentaria. Nuestra bancada en el Concejo Deliberante de Capitán Bermúdez presentó un proyecto de ordenanza para que el municipio de la ciudad pague en lo inmediato un subsidio a cada trabajador y que exija al gobierno provincial el pago los salarios adeudados.
En Gálvez, Gran Rosario, los más de cien trabajadores de la metalúrgica Allocco están al pie del cañón enfrentando el cierre de la planta. Mantienen la fábrica ocupada y reclaman que el gobierno provincial o el nacional se hagan cargo en primer lugar de la deuda salarial que lleva cinco meses. La situación se ha convertido en extrema y desesperante. Los trabajadores, sin ningún tipo de experiencia ni organización fabril, han sacado a la velocidad de la luz poderosas conclusiones. Por un lado, en referencia a la absoluta responsabilidad que le cabe a los gobiernos por el vaciamiento, y especialmente al gobierno provincial. Por ello se encadenaron dentro del Ministerio de Trabajo de la provincia y hacen reiteradas marchas a la gobernación. La burocracia de la UOM actúa como “bombero” frente al proceso de lucha. Esto los llevó inclusive a un enfrentamiento físico contra la burocracia, exigiéndoles el apoyo a la lucha y un paro regional por el pago de los salarios adeudados. El Partido Obrero se encuentra desde el comienzo en una incondicional solidaridad con esta lucha, participando en cada una de sus acciones y llevando propuestas para desarrollar a fondo este duro conflicto.
En lo que va de este año, la justicia provincial dictó la quiebra a 129 firmas y 33 fueron declaradas en concurso de acreedores. La metalúrgica de Granadero Baigorria, Fundición Martínez, suspendió por una semana a 200 trabajadores. Las aceiteras del cordón amenazan suspensiones y argumentan para ello la retención de materia prima por los sojeros, que presionan por una devaluación del peso. La Cerámica Fighiera, luego de ser ocupada durante diez meses por sus trabajadores frente al cierre, reabrirá sus puertas con todos los trabajadores adentro. Queda en la agenda la lucha por las deudas salariales, el definitivo sobreseimiento a los trabajadores que ocuparon la planta y el respeto de las condiciones laborales.
El gobierno de Bonfatti actúa en absoluta complicidad con los empresarios y no se hace responsable de garantizar las fuentes de trabajo, repitiendo la conducta que tuvieron con Paraná Metal y Mahle. Sin embargo, crece la resistencia de los trabajadores en los cordones industriales, y un proceso de reconstrucción de cuerpos de delegados en numerosos núcleos fabriles.

Damián Blanco


JUNTOS, CON LOS BUITRES DE LA DEUDA


senado-fpv
La campaña electoral hacia octubre comenzó con varios tiroteos entre el gobierno y la oposición tradicional.
Pero en medio de los cruces, unos y otros se han sacado la careta.
En el Senado, y por abrumadora mayoría, decidieron reabrir el canje de deuda en favor de los “fondos buitres”.
Los mismos especuladores que se hicieron de la deuda argentina por chirolas, ahora cobrarán dividendos jugosos.
El gobierno “nacional y popular” ya está negociando con ellos.
A favor de estos buitres votaron todos los senadores kirchneristas.
Al unísono con ellos, lo hicieron los radicales del Unen o del llamado “Frente Progresista”.
El país soportará una mayor carga de la deuda usuraria.
El gobierno del supuesto “desendeudamiento” dispondrá su pago, otra vez, con los fondos de la Anses o el Banco Central.
Para pasarnos la factura, oficialistas y opositores preparan otro “voto” en común para después de octubre: la devaluación de la moneda y un ajuste contra el pueblo.
Los que denuncian todo el día “golpes” y “contragolpes” institucionales han votado juntos, en defensa del capital financiero internacional.
Nosotros, los trabajadores, votemos en defensa propia, y de nuestros derechos y reivindicaciones.
En octubre, más que nunca, votemos al Frente de Izquierda.

jueves, 29 de agosto de 2013

El Cordón de San Lorenzo va al paro

SANTA FE

paro san lorenzo agosto 2013El 23 de agosto, en el sindicato químico de Fray Luis Beltrán, se desarrolló un importante plenario convocado por la CGT del Cordón (17 de Octubre). Con la presencia de más de cien delegados y directivos de sindicatos como aceiteros, químicos (Federación) y municipales de las diferentes ciudades del cordón, se plantearon diversos temas en el informe de la mesa. En primer lugar, el vaciamiento de la Petroquímica de Capitán Bermúdez; luego, la falta de atención a miles de jubilados por la caída del convenio entre el Pami y la clínica privada que se hacía cargo en la ciudad de San Lorenzo. En tercer lugar, se realizó la propuesta, sin fecha, de un plenario de todo el cordón (desde San Lorenzo a Villa Constitución) por la cuestión del impuesto a las ganancias sobre los salarios.
En relación con el primer punto, se denunció que Petroquímica fue llevada al borde de la quiebra por el vaciador Taselli, lo que dejó en un estado desesperado a los trabajadores que hace meses que no cobran sus salarios.
Luego del informe sobre las diferentes reuniones con la patronal y los funcionarios sin una resolución favorable, se reafirmó la posición en defensa de los puestos de trabajo y la continuidad de Petroquímica, y se centró el reclamo en la deuda salarial. Es claro el intento de quebrar la lucha mediante el hambre y la desesperación. Para enfrentar esta política, se resolvió por unanimidad un paro de 48 horas (miércoles 28 y jueves 29), con piquetes en las puertas de las empresas si no aparecía en forma inmediata la plata de esa deuda.
En el plenario, también se reflejó una preocupación más general por las aceiteras, que están parando la producción con el argumento de que no están recibiendo granos. Una cuestión que aparece vinculada a maniobras en favor de la devaluación del peso y que puede afectar las condiciones de trabajo y de los salarios.
El encuadre político, desde la mesa, lo dio Paulón (de la UOM de Villa Constitución y de la CTA yaskista), con una intervención que trató de conciliar el apoyo al “modelo” con las reivindicaciones obreras planteadas. El PO realizó una importante intervención a través de nuestra concejal de Capitán Bermúdez. Jorgelina Signa planteó “el apoyo a la lucha de Petroquímica, señalando el compromiso y la participación de la banca en el paro pasado y en los piquetes”. Denunció al gobierno provincial (de Bonfatti y Binner) por su complicidad con los vaciadores como Taselli y la negativa de quienes se llaman “progesistas” al reclamo de los obreros, quienes siguen sin cobrar sus salarios”. Al finalizar su intervención, reiteró “el apoyo al paro de 48 horas comprometiendo la movilización de todo el Partido Obrero en la jornada de lucha”.

Carlos Blanco


Santa Fe: enorme lucha de los obreros de Allocco


Allocco es una metalúrgica del Gran Rosario. Es la única fábrica del país que se dedica a la fabricación, montaje y reparación de maquinarias para la industria aceitera. Desde 2012 la están vaciando y llevando a la quiebra. Hoy los trabajadores tienen ocupada la planta para preservar las máquinas y emprendieron una firme lucha para que el Estado se haga cargo de los sueldos hasta que se resuelva la continuidad productiva.
Una de las marchas terminó con la ocupación del Ministerio de Trabajo de la Provincia y el encadenamiento de un núcleo de obreros. Allí se exigió al gobierno “socialista” de la Provincia que se haga cargo de los salarios. Una acción que instaló fuertemente el conflicto en todos los medios de prensa y obligó a diversas reuniones de los funcionarios. Instalaron una carpa frente al Ministerio y se movilizaron sobre la Uom-Rosario para reclamarle un paro y un plan de lucha que terminó en choques con una burocracia cómplice de los vaciamientos, despidos y negreo a los trabajadores de la ciudad. Entrevistamos a Matías, uno de los voceros de la lucha de Allocco.
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—¿Por qué se desata el conflicto?
—Por la deuda salarial, que en la actualidad llega a cinco meses. La actual patronal tiene claras intenciones de vaciar completamente la empresa. Es una operación que viene desde el año pasado cuando se hace cargo de la fábrica M. Markous (conocido vaciador de empresas desde los 90) que llevó a parar operativamente la producción mediante la falta de insumos.
-¿Qué posición tiene el gobierno provincial y el Ministerio de Trabajo frente al vaciamiento patronal?
—Te doy algunos ejemplos que muestran la complicidad del gobierno provincial con estos vaciadores.
Los funcionarios del Ministerio avalaron retiros voluntarios de unos 30 trabajadores con el 50% de la indemnización y no pusieron ninguna traba al despido de unos 12 compañeros.
-¿Qué está haciendo la UOM para defender los puestos de trabajo?
—No hace nada en los hechos. Durante meses, trató de mantener el conflicto adentro de la empresa metiendo miedo a los trabajadores y con falsas expectativas en supuestos inversores.
-¿Cómo se están organizando en la fábrica y que lucha están desarrollando?
—Tratamos todos los temas por asambleas, votando las acciones a seguir. Realizamos diferentes movilizaciones y cortes. Todo esto nos permitió instalar públicamente el conflicto y por otro lado obtener 2.000 pesos para cada compañero. Quieren quebrar esta enorme lucha con el hambre de nuestras familias. Por ese motivo definimos como una cuestión central ir a fondo en la exigencia al gobierno para se haga cargo de nuestra deuda salarial.

E. B.


Más que nunca, abolir el impuesto al salario

Echan lastre frente a la presión popular

marcha-impuesto-al-salarioBajo el peso de la presión popular, la derrota electoral del gobierno y la proliferación de movimientos fabriles contra el impuesto al salario, Cristina Kirchner estableció nuevos pisos en la cuarta categoría de ganancias -el llamado “impuesto al salario”.
El movimiento de lucha contra esta confiscación tuvo fuertes manifestaciones desde abajo. La coordinación que nació en una asamblea de Fate (y que concretó el Sutna San Fernando) llevó adelante tres plenarios por esta reivindicación. Organizó una movilización de miles de compañeros el 24 de mayo pasado y se planificó otra para el 13 de setiembre, a la que adhirieron el Suteba La Plata, AGD-UBA, el Sitraic y el Suteba Tigre, entre otros, mientras comenzaba a extenderse a todos los sindicatos y cuerpos de delegados combativos. Justamente, la agrupación antiburocrática del cuerpo de delegados de Acindar llamó a movilizarse ese día, colocando el debate en la UOM de Villa Constitución. El secretario general de esa seccional de la UOM planteó un plenario de delegados y activistas en conjunto con la CGT San Lorenzo, por este tema para las próximas semanas.
En Chubut, los metalúrgicos de Aluar le impusieron a la patronal una compensación del 11 por ciento, equivalente a los descuentos por ganancias. Mil camioneros de Aesa y Cliba de Capital Federal le pararon a Moyano al margen de su dirección, lo que disparó un paro nacional camionero contra el impuesto. Días después, la Federación Portuaria paraba por lo mismo.
Piumato se apuró a declarar “el triunfo de la CGT” moyanista. Pero es al revés: las centrales sindicales depusieron toda lucha desde aquel lejano paro del 20 de noviembre del año pasado. Por eso, el movimiento tomaba impulso desde abajo. Los Moyano y los Caló se dedicaron a ver con quién “jugar” en la descomposición del PJ, abandonando la lucha por una reivindicación que es responsabilidad, ante todo, de los sindicatos. Y trenzaron con listas patronales que sólo hicieron demagogia en relación con el punto.
Hubo sí, presión de la propia patronal de la UIA para que “el Estado se haga cargo”, porque los trabajadores no quieren hacer extras y, además, crecía el reclamo por aumentos compensatorios.
Una salida precaria
Ante todo, el piso que establece el anuncio presidencial se refiere a un salario bruto de 15.000 pesos. Por lo tanto, desafectará a los trabajadores y jubilados que ganan hasta unos 12 mil netos, según los descuentos. Luego -lo que es fundamental- se trata de una resolución de la Afip hasta diciembre y no de una ley: es un piso transitorio y no la elevación en regla del mínimo no imponible, que sólo aumenta un 20% para los salarios mayores de 15 mil hasta 30 mil. La resolución, por otra parte, es a partir de septiembre y no es retroactiva. La eliminación del impuesto, por lo tanto, abarca sólo cuatro meses y termina a fin de año.
Estamos, entonces, ante una salida precaria, que deja en pie el principio de la confiscación impositiva del salario. Su futuro a partir de comienzos de 2014 es incierto y
dependerá del conjunto de las finanzas del Estado, que en estas horas ha anunciado una nueva carga de la deuda (canje a fondos buitre) sobre el presupuesto público. Por otro lado, los anuncios de impuestos compensatorios a los dividendos y cierto tipo de transacciones de empresas serán objeto de debate parlamentario y sujetos a maniobras de todo tipo. Los monotributistas -cuya contratación suele encubrir una relación laboral precaria- no están contemplados en la resolución de la Afip.
El “cambio” en asignaciones familiares es irrisorio, ya que extiende su vigencia en 110 pesos por hijo para los salarios de hasta 30 mil pesos. Es una bofetada a los obreros de la construcción y tantos asalariados por debajo de la canasta familiar. En este punto, daremos continuidad a nuestro planteo de asignaciones para todos, que sean acordes a los gastos de un hijo hasta los 18 años.
Reforzar la campaña 
por la abolición del impuesto
El recule oficial debe llevarnos a reforzar la campaña política del Frente de Izquierda alrededor de la posición y el proyecto de ley ya elaborado por el Partido Obrero, por la abolición del impuesto a las ganancias sobre todo salario convencionado, de carrera docente, estatal o judicial. Profundicemos el debate político en el movimiento obrero alrededor del objetivo de anular el impuesto, que -ya aprendimos- vuelve de la mano de la inflación cualquiera sea su actualización. El salario no puede ser confiscado para financiar el rescate a los capitalistas -sean los usureros de la deuda externa, las petroleras (vía importación) o los concesionarios que vaciaron los ferrocarriles.
Sigue firme la bandera: abajo el impuesto al salario, asignaciones familiares para todos.

Soldados de Chevron


tapa represion
Neuquén vivió, este miércoles, una gran gesta popular.
Miles de maestros, estatales, trabajadores y jóvenes se concentraron frente a la Legislatura.
Lo hicieron para repudiar el acuerdo entreguista entre Chevron e YPF.
El acuerdo retorna a las concesiones leoninas del menemismo, en favor de los monopolios petroleros.
Pero muchas de sus claúsulas son secretas: trascendió, por ejemplo, que los daños ambientales quedarán a cargo de YPF.
El pueblo “quiso saber”: los conspiradores le respondieron con una represión brutal.
La política petrolera del gobierno “de los derechos humanos” fue defendida por la policía del derechista Sapag.
La misma que terminó con la vida de Carlos Fuentealba.
“Viva Chevron”, gritaban los matones sapagistas. La dureza de la represión iba de la mano del derrumbe político de quienes firmaron el pacto con Chevron.
En esas mismas horas, la Presidenta habilitaba pagarle a los fondos buitres y aumentar la carga de la deuda externa.
Los “nacionales y populares” han pasado a revistar como “soldados de Chevron”.
El Frente de Izquierda, en las calles y en la Legislatura, estuvo presente en esta intensa jornada.
Su mensaje fue claro: contra la entrega a los monopolios petroleros y al capital financiero -que tanto oficialistas como “opositores” practican por igual- hay una salida.
Luchemos por ella.